La oposición advierte a Sánchez que el impuesto a la banca lo pagarán los ciudadanos

Los grupos políticos aseguran que la banca acabará repercutiendo el nuevo impuesto porque así lo permite la normativa europea

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo. Su último decreto-ley antes de las vacaciones puede incurrir en los mismos fallos jurídicos que el estado de alarma. EFE/ Kiko Huesca

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«Lo pagaremos todos». Esta ha sido la frase más repetida este martes por los partidos de la oposición en el Congreso de los Diputados después de que el PSOE y Unidas Podemos presentaran el nuevo impuesto a la banca y a las eléctricas. Y no solo por parte de PP, Vox y Ciudadanos, que han dejado claro que votarán en contra. La mayoría de grupos políticos creen que no se va a poder demostrar si el encarecimiento de un producto financiero se debe al tributo y además, recuerdan al Gobierno que la Autoridad Bancaria Europea (EBA) si permite que se repercutan en los clientes.

Asimismo, reprochan que se le haya dado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y al Banco de España la potestad de colaborar en el procedimiento sancionador, penalizando a la banca con una multa proporcional al 150% del importe repercutido, si hay traslación del gravamen a terceros. Principalmente, porque la tarea se aleja de las funciones que le son propias a ambas entidades.

En este sentido, el PP reprochaba al Gobierno de Pedro Sánchez que el nuevo tributo se haya tramitado como Proposición de Ley y no como Proyecto de Ley, eludiendo así contar con la valoración de la CNMC, a quién «de forma fraudulenta» se le han dado otras potestades.

Desde Vox aseguraban que los nuevos impuestos -que se presupone, van a pagar los bancos y eléctricas- «acabarán repercutiendo a los ciudadanos». Sobre todo en el caso del sector financiero, porque es como lo indica la normativa europea a través de la EBA.

En concreto, esta piden que el sector repercuta todos los costes de capital, financiación de crédito, e incluso los costes de naturaleza tributaria. «La normativa dice a la española que incumpla la europea y lo último que necesitamos son más subidas de impuesto que pongan en riesgo a los españoles en el contexto actual», apuntaban.  

El Grupo Parlamentario Mixto también apoyaba esta idea y el PNV, decía tener «dudas» con cómo se va a garantizar que el nuevo gravamen no repercuta en los clientes financieros. «Es muy difícil demostrar si parte de la subida de un producto corresponde o no al tributo».

Desde Ciudadanos aseguraban que el mayor «problema» del impuesto a la banca es «que lo pagaremos todos». También opinan que no se podrá controlar si se vuelca o no en los ciudadanos, primero porque no existe un informe o valoración previa por parte del Gobierno, que es quien lo ha planteado.

Y segundo, porque las directrices de la EBA obligan a repercutirlo e incorporar los costes, incluidos los tributarios. Finalmente, GPlu destacaba que el nuevo impuesto «es de arquitectura débil» y no servirá de nada dejar por escrito que no puede trasladarse a los ciudadanos.

Cristina Hidalgo

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