JPMorgan reduce la previsión de crecimiento de la economía española: los analistas ya toman nota de los escándalos políticos
JPMorgan, el mayor banco de inversión del mundo, ha recortado dos veces sus previsiones para España en apenas un mes, hasta un crecimiento del 2,2% en 2026
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una rueda de prensa, en el Palacio de la Moncloa
La economía española tiene poco margen de maniobra. Los analistas económicos ya alertan de que la parálisis institucional y la sucesión constante de escándalos en el seno del Gobierno amenazan a la economía española, y consideran que la crisis política que atraviesa el país afectará al crecimiento económico. En este sentido, JPMorgan, el mayor banco de inversión del mundo, ha recortado dos veces sus previsiones para España en apenas un mes, hasta un crecimiento del 2,2% en 2026, un dato que pone en evidencia la delicada situación a la que se expone nuestra economía.
La cascada de alertas por parte de las instituciones financieras no cesa. Sin ir más lejos, en abril, el Fondo Monetario Internacional aplicó a España la mayor revisión al alza de inflación en sus previsiones globales y lo sitúa en el 3%, un punto más que en diciembre. Ahora se suma el banco americano JPMorgan, que en sus dos últimos boletines ha recortado sus previsiones de crecimiento para España: desde el 2,4% hasta el 2,3% en la publicación de principios de mayo, y hasta el 2,2% en la de finales de mes. De cara a 2027, la caída es más significativa todavía, con perspectivas de crecimiento de solo un 1,7%.
En este contexto, los analistas del sector y economistas expertos ya empiezan a tomar nota del impacto de los escándalos políticos, y alertan de que la afección de la economía será «grave» por la situación de inestabilidad y por la corrupción. La falta de presupuestos, la división del Gobierno y las investigaciones –e incluso condenas- a diversos miembros de la cúpula del PSOE están manchando la imagen del país y mermando el apetito inversor de los fondos.
Este último aspecto es precisamente la gran preocupación de los expertos consultados por Economía Digital. Los economistas Daniel Lacalle y Javier Santacruz alertan de que la escandalosa situación política nacional ya están ralentizando los ritmos de inversión, el sector más afectado por una crisis reputacional e institucional como la actual, «pues el atractivo inversor de un país está estrechamente ligado al prestigio del mismo». Tras una primera etapa de ralentización, llegará finalmente, «más pronto que tarde», el desplome de la inversión privada. Y España no se lo puede permitir. «La corrupción se presenta así como un impuesto a la inversión», explica Santacruz.
La escandalosa situación política nacional ya están ralentizando los ritmos de inversión, el sector más afectado por una crisis reputacional como la actual, «pues el atractivo inversor de un país está estrechamente ligado al prestigio del mismo»
Dos años de margen
Los analistas ya han iniciado la cuenta atrás para la economía española. Los cálculos de los más optimistas -como Santacruz- apuntan a que si la crisis reputacional se alarga dos años más, la situación será difícilmente reversible. Según sus análisis, queda poco más de un año de margen para que los indicadores vuelvan a ser positivos. Sin embargo, los más pesimistas -como Lacalle- creen que el impacto ya es inmediato, porque «España no es de fiar».
Santacruz considera que, a diferencia de países como Alemania, Reino Unido o Francia (que ya están abiertamente en recesión), España todavía tiene cierto margen de desaceleración antes de la entrada en decrecimiento, porque durante unos años creció a mayor velocidad que el resto de países de Europa.
En cambio, otros analistas consultados creen que España ya está sufriendo las consecuencias de las turbulencias de los últimos años. Aparte del estancamiento de las inversiones y del sector exterior, algunos consideran que la falta de presupuestos está provocando caídas del PIB y aumentos de los niveles de pobreza.
Más allá de de JPMorgan, la CEOE también alerta
No solo los analistas y algunas entidades como JPMorgan ponen la voz de alarma. También el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha alertado de la situación en España. A la pregunta de si debe producirse un adelanto electoral, Garamendi ha asegurado que el estado de la política española es «bochornosa» y la ciudadanía española «no merece lo que está viviendo».
Además, el líder empresarial ha hecho un llamamiento expreso al respeto y apoyo hacia los jueces, subrayando que «es fundamental» no cuestionar la independencia judicial en función de si las decisiones gustan o no.