Actualizado
Nuevo revés judicial para OHLA: La chilena Syncore le exige el pago de 18 millones de deuda de su filial industrial
La compañía chilena anuncia acciones legales en España para reclamar a OHLA el importe reconocido en un laudo arbitral
Hermanos Amodio
La constructora española OHLA vuelve a enfrentarse a un frente judicial internacional. La empresa chilena Syncore ha decidido dar el salto a los tribunales españoles para reclamar el cobro de más de 18 millones de euros reconocidos en un laudo arbitral contra OHL Industrial Chile (OHLI), antigua filial industrial del grupo, actualmente inmersa en un proceso de liquidación voluntaria en Chile, según ha podido conocer en exclusiva Economía Digital.
La disputa añade presión a una compañía que en los últimos años ha tratado de dejar atrás una larga etapa marcada por litigios, arbitrajes y reclamaciones derivadas de proyectos internacionales.
En esta ocasión, el conflicto gira en torno a un contrato minero ejecutado en Chile y a una garantía solidaria que, según Syncore, obliga directamente a la matriz española a responder por las deudas de su filial.
La firma chilena asegura que ejercerá “todas las acciones legales necesarias” para exigir a OHLA el pago íntegro de las cantidades reconocidas en un laudo arbitral emitido en julio de 2025. Para ello, ya ha contratado a un despacho de abogados en España con el objetivo de reclamar judicialmente la deuda ante los tribunales nacionales.
El origen de la controversia se remonta a 2019. Ese año, la minera chilena Mantos Copper adjudicó a OHL Industrial Chile un proyecto denominado Debottlenecking Project por valor de 160 millones de dólares.
Como contratista principal, OHLI subcontrató a Syncore para ejecutar una parte sustancial de las obras mediante un contrato valorado en 51 millones de dólares.
Según la versión defendida por la empresa chilena y posteriormente respaldada por el tribunal arbitral, la ejecución del proyecto se vio afectada por reiterados incumplimientos de OHLI.
Entre ellos figuran retrasos en la entrega de ingeniería, problemas en el suministro de equipos, dificultades para habilitar frentes de trabajo, interferencias en la ejecución de las obras y retrasos en los pagos comprometidos.
Estos contratiempos provocaron modificaciones en el calendario inicialmente pactado, mayores costes para Syncore y el aplazamiento de la finalización del proyecto.
Pese a ello, la compañía chilena sostiene que completó la totalidad de los trabajos en diciembre de 2021. Sin embargo, asegura que OHLI se negó posteriormente a formalizar la recepción provisional de las obras, bloqueando así el cobro del último tramo del contrato.
Ante esta situación, Syncore acudió en mayo de 2022 al Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Santiago de Chile.
Tras más de tres años de procedimiento, el tribunal arbitral emitió en julio de 2025 un laudo que declaró el incumplimiento contractual por parte de OHLI y la condenó al pago de diversas cantidades.
El importe total supera los 18 millones de euros, de los cuales 14,2 millones corresponden al principal de la deuda y otros 4,2 millones a intereses acumulados hasta la fecha del fallo.

La situación se complicó aún más para Syncore cuando la filial chilena de OHLA no atendió voluntariamente el cumplimiento del laudo. La compañía inició entonces procedimientos de cobro, mientras que OHLI intentó impugnar el fallo ante distintas instancias judiciales chilenas.
De acuerdo con la documentación facilitada por Syncore, tanto el Tribunal Constitucional de Chile como la Corte de Apelaciones de Santiago rechazaron los recursos presentados por la filial, imponiendo además condenas en costas por considerar que carecían de fundamento suficiente.
Paralelamente, en febrero de 2026, OHL Industrial Chile solicitó su liquidación voluntaria ante el Trigésimo Juzgado Civil de Santiago. En la documentación presentada ante el tribunal, la compañía identificó como su principal pasivo precisamente la deuda derivada del laudo arbitral favorable a Syncore.
La relevancia de esta reclamación dentro del concurso es notable. El procedimiento concursal agrupa a más de 64 acreedores y Syncore figura como el principal acreedor individual.
Según la propia OHLI, la deuda con la empresa chilena representa cerca del 90% del total de sus pasivos. En marzo de este año, el juzgado declaró formalmente la liquidación de la sociedad, dando inicio al proceso concursal.
La clave: una garantía firmada por OHLA
El núcleo de la estrategia legal de Syncore se encuentra en una garantía suscrita en noviembre de 2019. Según la empresa chilena, OHLA se constituyó entonces como fiador solidario de las obligaciones de pago asumidas por su filial chilena en el contrato.
Sobre esta base, la compañía considera que la insolvencia de OHLI no exime a la matriz española de responder por la deuda. «OHLA debe hacerse cargo del pago íntegro de la condena», sostiene Syncore, que interpreta que la garantía otorgada por el grupo constructor sigue plenamente vigente.
La reclamación llega en un momento especialmente delicado para OHLA, que continúa tratando de reforzar su balance y recuperar la confianza del mercado tras varios años marcados por controversias legales en distintos países.
Aunque el importe reclamado es relativamente reducido en comparación con otros litigios históricos afrontados por el grupo, el caso vuelve a situar a la compañía ante el riesgo de asumir responsabilidades derivadas de antiguas filiales y proyectos internacionales.
La batalla judicial, que ahora se trasladará previsiblemente a España, determinará si la garantía firmada por la matriz es suficiente para obligar a OHLA a responder por una deuda que la justicia arbitral chilena ya ha reconocido y que la liquidación de OHL Industrial Chile ha convertido, de facto, en difícilmente recuperable por la vía concursal.
Mientras tanto, Syncore se prepara para una nueva ofensiva legal con un objetivo claro: cobrar los más de 18 millones de euros que considera pendientes.