Óscar Puente pierde a su mano derecha: la responsable de carreteras se incorpora a Correos con Pedro Saura
La baja de la subdirectora general de coordinación de carreteras no es la única que se ha producido en las últimas semanas en el departamento que encabeza Óscar Puente
Nueva baja en la cúpula del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. La subdirectora general de coordinación de carreteras, Ana Martínez Pérez-Beato, ha decidido abandonar su cargo y marcharse a Correos. La baja de Martínez no es la única que se ha producido en las últimas semanas en el departamento que encabeza Óscar Puente y se suma a la dimisión de la subdirectora general de conservación y gestión de activos, Paula Pérez.
Así lo recoge El Economista, que destaca que la marcha de las dos subdirectoras generales se producen en un contexto complicado para la Dirección General de Carreteras (DGC) capitaneada por Juan Pedro Fernández. Ante este nuevo escenario, la DGC deberá reorganizar su estructura y formalizar dos nuevos nombramientos para conservar y coordinar la red estatal de carreteras.
En la actualidad, la DGT cuenta con cinco subdirecciones generales. Más allá de la de carreteras y la de conservación y gestión de activos, engloba: planificación y explotación, que encabeza Rosalía Bravo; proyectos y obras, dirigida por Fernando Pedrazo, y sostenibilidad e innovación, encabezada por Antonio Muruais.
Advertencia de los ingenieros a Óscar Puente
De hecho, recientemente la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado ha advertido del «desgaste profesional» que sufren los efectivos que trabajan en el Ministerio de Transportes. En este sentido, han asegurado que están abandonando el departamento hacia otros con mejores condiciones laborales y han alertado sobre el impacto en la calidad, seguridad y sostenibilidad de las infraestructuras.
A ojos de la asociación, las salidas vienen motivadas por que no existe un reconocimiento económico o profesional acorde a las responsabilidades del personal. También ha vinculado los accidentes ocurridos en las infraestructuras de transporte en los últimos años a una «gestión insuficientemente dotada de medios humanos».

«No se trata únicamente de una cuestión retributiva, sino de garantizar que el Ministerio disponga de una estructura técnica sólida, estable y suficientemente dimensionada para planificar, construir, conservar y explotar la Red de Carreteras del Estado con los niveles de seguridad y calidad que la ciudadanía exige», han destacado.
A la vez, han aseverado haber explicado esta problemática al subsecretario en dos ocasiones mediante el envío de cartas, así como en diversas reuniones mantenidas con la Dirección General de Organización e Inspección, sin que hasta la fecha se haya planteado algún tipo de solución.
Polémica por los accidentes de tren
El Ministerio de Transportes es vio teñido por la polémica a raíz de los accidentes de tren en Adamuz, que ocasionaron el fallecimiento de 46 personas, y en Gelida, donde murió el maquinista del convoy. Tras casi un mes cerrada, la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía ha vuelto a circular, mientras Puente prevé que las restricciones de velocidad impuestas se levanten en pocos días.
«Hay que volver a la normalidad, a la calma, la confianza se recuperará con hechos, no con palabras», ha subrayado el titular de Transportes para después añadir: «Lo importante es que el tren funciones, que volvamos a la normalidad y que haya buenos parámetros de seguridad para que la gente se siga subiendo».
Por otro lado, el departamento encabezado por Óscar Puente alcanzó un acuerdo con los sindicatos Semaf, CCOO y UGT para desconvocar la huelga que habían programado, a cambio de aumentar el empleo y la inversión en el sector ferroviario.
Una de las medidas es elevar las plantillas de Adif y Renfe en 3.600 plazas adicionales. Para ello, se tramitará una tasa de reposición específica de 2.400 plazas adicionales en Adif entre 2026 y 2030, con el compromiso de elevar la tasa de reposición por encima del 115% en próximas leyes de presupuestos.
Además, Renfe incorporará 1.200 contratos adicionales en estructura, conducción, intervención, estaciones y centros de gestión y mantenimiento, con el objetivo de reducir la carga asociada al error humano y mejorar la dotación de personal en trenes de media y larga distancia.
En cuanto a inversiones, contempla un refuerzo de la inversión en mantenimiento de la red ferroviaria entre 2026 2030, con nuevos convenios de financiación que incluyen un gasto adicional de más de 1.000 millones de euros.