CCOO exige a Telefónica que los desplazamientos de plantilla sean voluntarios. En la imagen, una mujer pasea junto a la sede de Telefónica.

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Telefónica saca del cajón el Plan de Suspensión Individual de Empleo (PSI) que tuvo que abortar por el estallido del coronavirus. La compañía presidida por José María Álvarez-Pallete rescata el proyecto diseñado en 2019 con el que pretendía recortar hasta 5.000 empleos en España a base de bajas incentivadas. Ahora la medida se centra sobre 600 empleados de servicios corporativos.

La cotizada española pretende aligerar el volumen de plantilla en el país, donde ocupa a 25.000 personas. Según informa El Confidencial, el proyecto está dirigido a los empleados de servicios corporativos de la organización. No cuenta con limitaciones de edad y las condiciones son peores que los anteriores planes de prejubilación lanzados.

De este modo, Telefónica diseño dos ajustes. El Plan 10 está encarado a empleados con una antigüedad mínima de una década y los empleados que se acojan a la medida recibirán la mitad de su sueldo en los próximos diez años. Mientras, el Plan 5 está enfocado a trabajadores con un lustro de experiencia en la teleco. Se les remunerará con el 60% de su retribución de los próximos cinco años.

La operación ya está en marcha y la semana pasada los asalariados que desearon acogerse al plan firmaron su desvinculación. Telefónica contaba con derecho de veto a la hora de rechazar candidaturas. Sin embargo, el volumen de voluntarios fue insuficiente. Por ello, el departamento de recursos humanos ya se puso en contacto con algunos empleados para que se adhirieran al programa de bajas.

Según el citado medio, la compañía explica a los trabajadores las diferencias entre el plan de bajas y un despido al uso, con la prestación por desempleo incluida. Al ser una salida voluntaria, los empleados renuncian al paro.

Telefónica pretende reducir un 20% los servicios corporativos

A pesar de las buenas palabras, la plantilla recibió con hostilidad el programa. Para empezar, porque el PSI viene acompañado de peores condiciones que sus antecesores. Además, al no tener un suelo de edad, los trabajadores que acepten la medida dejarán de cotizar durante una etapa importante de su vida laboral.

Telefónica no concretó las cifras de despidos. Sin embargo, sí se conoce que el plan se concentra en los servicios corporativos. En su mente estaría recortar un 20% el tamaño de la división, lo que supondría aproximadamente 600 despidos de las 3.000 personas que forman parte del departamento.

Aunque buena parte de los afectados ya abandonó la empresa, la falta de voluntarios hizo que la empresa continúe con la búsqueda de candidatos durante todo el mes de mayo. Por ello, está previsto que el programa de bajas se complete en junio.

Economía Digital

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