Adiós a Tiketblok: la ‘startup’ de venta de entradas entra en quiebra tras acumular pérdidas de casi un millón
La plataforma barcelonesa de ticketing no logró consolidar su modelo de negocio y acumuló pérdidas durante seis ejercicios consecutivos
La plataforma barcelonesa, Tiketblok, de ticketing no logró consolidar su modelo de negocio y acumuló pérdidas durante seis ejercicios consecutivos
La palabra quiebra vuelve a resonar en el tejido emprendedor catalán después de que el Juzgado Mercantil número 9 de Barcelona decretara el concurso de acreedores de la startup de venta de entradas Tiketblok, poniendo fin a una trayectoria de seis años marcada por dificultades financieras y escasos ingresos.
La decisión judicial se tomó después de constatar que la empresa, constituida en 2019, se encuentra completamente arruinada y sin activos suficientes para hacer frente a sus deudas. El auto, según Crónica Global, estipula un plazo de 15 días para que los acreedores valoren la posibilidad de nombrar un perito judicial, aunque las perspectivas de recuperación son, a todas luces, escasas.
Orígenes y promesa de innovación
Tiketblok nació con un propósito ambicioso: transformar la forma en que se venden y gestionan las entradas para espectáculos y eventos. Fundada por Álvaro Querol Gras y Rafael Gimeno Bayón del Molino, la empresa apostó por una plataforma que garantizara la identificación plena de los asistentes y una experiencia digitalizada completa para la compra de tickets.
Sin embargo, y a pesar de contar con un modelo tecnológico avanzado y varias ampliaciones de capital, la empresa no logró consolidarse en un mercado competitivo. En total, Tiketblok realizó al menos dos rondas de financiación con prima de emisión que sumaron 343.000 euros, fondos que se agotaron debido a pérdidas acumuladas que alcanzaron los 700.000 euros al cierre de 2025.
Razones de la quiebra: ingresos ínfimos y costes elevados
Según las informaciones que manejaba Crónica Global, los ingresos anuales de Tiketblok fueron “ínfimos” en comparación con los gastos operativos y financieros. La falta de tracción comercial, junto a una acumulación de pérdidas constante, llevaron a que la empresa entrara en una espiral de falta de liquidez que finalmente desembocó en su quiebra técnica.
Además de los recursos de financiación privada, la compañía había recibido subvenciones tanto de la Unión Europea como del Gobierno de España y del Institut Català de les Empreses Culturals, apoyos que no fueron suficientes para revertir su situación económica.
Expertos en finanzas y emprendimiento consultados por los compañeros de Crónica Global, señalan que el caso de Tiketblok pone de manifiesto la dificultad de las startups tecnológicas para escalar en sectores saturados, como el del ticketing, donde competidores globales consolidados y cambios en los hábitos de consumo hacen que la supervivencia sea especialmente dura.

Impacto en el sector y comparaciones recientes
La quiebra de Tiketblok se produce en un contexto ya complicado para las empresas tecnológicas y plataformas de venta de entradas en España. En 2025, la plataforma Wegow, una de las más reconocidas del sector, anunció que entraba en un proceso de preconcurso de acreedores, como consecuencia de problemas financieros que, según la compañía, fueron provocados por la inflación, el impacto residual de la pandemia y la incertidumbre en el consumo cultural.
Este tipo de situaciones ha generado inquietud en el sector musical y de entretenimiento, donde promotores, artistas y técnicos han visto peligrar pagos correspondientes a entradas ya vendidas, y en algunos casos, según El País, retrasos o incertidumbre sobre la recuperación de fondos.
En Cataluña y España en general, otros casos de quiebra o concurso de acreedores se han sucedido en los últimos meses, afectando a sectores tan diversos como el coworking, la textil o las plataformas digitales de servicios. Estas quiebras reflejan, para muchos analistas consultados por Crónica Global, un ruido estructural mayor en la economía de startups, marcada por la escasez de financiación, entornos macroeconómicos adversos y una fuerte competencia global.
¿Qué viene ahora para Tiketblok?
Con la declaración de concurso de acreedores, se abre ahora un proceso en el que los acreedores pueden reclamar sus créditos y explorar si es posible alguna forma de rescate empresarial. No obstante, dado el escaso patrimonio y los números rojos de la compañía al cierre de 2025, la expectativa de recuperar activos o salvar operaciones es baja.
Mientras tanto, según Capital Riesgo, el ecosistema de ticketing continúa evolucionando con la aparición de nuevas propuestas en el mercado que buscan cubrir nichos como la reventa segura de entradas, la experiencia fan-to-fan y la gestión integral de eventos, sectores que han mostrado crecimiento pese a las dificultades económicas generales.
El devenir de la marca
La quiebra de Tiketblok supone una lectura crítica para el sector tecnológico catalán y español: la combinación de modelos de negocio incipientes, presión competitiva y desafíos financieros pueden convertise rápidamente en un obstáculo insalvable. Para muchos, este caso refuerza la idea de que el futuro de las startups pasa por una mezcla de innovación, sólida estrategia de monetización y capacidad de adaptación a un mercado complejo y en constante cambio.