Wallapop se desinfla: pierde más de la mitad de su valor en dos años

El fondo sueco Vostok New Ventures, accionista minoritario, sigue recortando el valor de la startup

Ha pasado más de un lustro desde que Wallapop nació y emergió como una de las startups españolas más prometedoras. Llegó a especularse con que su valoración alcanzaría los 1.000 millones y entraría en el selectivo club de los unicornios, pero en la actualidad su situación es algo distinta. O así, al menos, lo ve uno de sus accionistas, que ha recortado su valoración en más de la mitad (-53%) desde 2018.  

Se trata Vostok New Ventures, un fondo sueco que cotiza en la bolsa de Estocolmo y cuenta con una capitalización bursátil que alcanza los 466 millones de euros (4.924 millones de coronas suecas). Vostok, accionista minoritario de la compañía con sede en Barcelona, considera en su último informe que el valor de su participación (2,4%) es de poco más de 5 millones de dólares, lo que equivale a valorar toda la compañía en poco más de 216 millones de euros.

La cifra está muy por debajo de las proyecciones que el mismo accionista hacía a finales de 2018. Ese año, en la que la popularidad de la app crecía como la espuma, la valoración era muy superior. Así, Vostok daba a Wallapop una valoración que rondaba los 466 millones de dólares.

Vostok es un fondo de capital riesgo que tiene su origen en la antigua Unión Soviética. Se fundó bajo el nombre de Vostok Nafta e invertía en negocios muy distintos, como son el del gas y el del petrolero. Su sede ahora está en las Islas Bermudas y su apuesta es muy distinta: empresas tecnológicas como Blablacar o el gigante de los patinetes Voi.

Salida de Estados Unidos y cambio de CEO

¿Qué ha pasado en estos dos últimos años? La causa principal ha sido su retroceso como competidor global. La compañía salió del mercado estadounidense, en el que estaba presente desde 2015, hace aproximadamente dos años. Contaba con un tercio del negocio de Letgo, su principal competidor en el país y a quien unió fuerzas. Pero tres años después de sellar su joint venture la firma española optó por venderlo en por aproximadamente 135 millones de euros. 

Ese mismo año también se produjeron cambios de calado en España. La empresa relevó a su entonces consejero delegado, Agustín Gómez, a la postre cofundador del proyecto, para que su puesto lo ocupara Rob Cassey (ex Ebay). Cassey asumió el cargo de consejero delegado el pasado 1 de octubre, con el objetivo de poner en práctica “la experiencia que tiene en la gestión de clasificados de alto crecimiento y rentabilidad en Europa”, según explicó la compañía en un comunicado. 

Discrepancias con la valoración 

Fuentes de Wallapop consultadas por Economía Digital evitaron valorar las proyecciones de Vostok. “2019 fue un año muy positivo para Wallapop. La empresa cumplió todas las expectativas en términos financieros. Por esto, nuestros inversores continúan manteniendo su confianza en la compañía y en sus perspectivas de crecimiento”, explicaron.

Sea como fuere, la situación de Wallapop y su valoración está a años luz de la situación de 2016. Ese año la empresa llevaba tres ejercicios de recorrido y se especulaba con que pudiera alcanzar los 1.000 millones de euros de valoración, convirtiéndose así en un unicornio y superando a otras afamadas startup españolas como Cabify y Glovo.

La compañía ni siquiera había definido su modelo de negocio (no tenía ingresos), pero se especulaba con la llegada de una ronda de financiación de 100 millones de dólares, liderada por Fidelity Growth Partners (accionista, entre muchos otros, de Alibaba) y acompañada del estadounidense Accel Partners.

La compañía vivía un auténtico hype. Ya un año antes había levantado sus 38 primeros millones de euros y dio entrada a conocidos fondos de capital riesgo como Insight Venture Partners (accionista de Twitter). También entraron en el capital social actores relevantes del mundo de la comunicación. Primero fueron los grupos Godó y Zeta, y más tarde Atresmedia, todos ellos a través de acuerdos de media for equity, es decir, acciones a cambio de anuncios.