La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, cuando anunció la compra del Popular. Ahora empiezan los recortes y prejubilaciones. EFE

Banco Santander tantea lanzar otra emisión anticrisis

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El Banco Santander se reunirá con inversores en Estados Unidos que podrían participar en una nueva emisión de duda no preferente

EFE

La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, cuando anunció la compra del Popular. Ahora empiezan los recortes y prejubilaciones. EFE

Barcelona, 08 de octubre de 2017 (12:14 CET)

El Banco Santander iniciará la próxima semana una gira por varias ciudades de Estados Unidos para contactar con inversores que puedan estar interesados en participar en la emisión de deuda no preferente que hará la entidad próximamente "si se dan las condiciones adecuadas”.

La nueva emisión que planea el Santander, cuya cuantía no se ha desvelado, se haría en dólares y sería la quinta de este tipo que haga la entidad este año en diferentes divisas, que hasta ahora han sumado unos 4.800 millones de euros, según el cambio oficial en aquel momento.

También sería la primera de estas características después del intento de referéndum del pasado domingo en Cataluña y de todo lo que ha venido después, como la intención de la Generalitat de declarar la independencia de forma unilateral, lo que ha desatado el pánico empresarial.

El Banco Santander aplica un instrumento capaz de absorber pérdidas en caso de una hipotética quiebra

Según han explicado fuentes del mercado, la entidad ha contado con el apoyo de JP Morgan, Citi y Morgan Stanley para organizar estos encuentros, que comienzan el miércoles 11 de octubre en Nueva York y Chicago, y se extenderán hasta el viernes 13, pasando por Nueva Jersey, Boston y Filadelfia.

La deuda no preferente es un tipo de instrumento con capacidad de absorber pérdidas en caso de una hipotética quiebra, lo que traslada las pérdidas a los accionistas y una parte de los inversores y evita que sea el contribuyente el que pague la factura.

La normativa europea de capital Basilea III establece que los bancos considerados sistémicos o demasiado importantes para caer tendrán que tener en su balance en torno al 18 % de sus activos ponderados por riesgo en forma de deuda con capacidad de absorber pérdidas, un porcentaje que es menor para los bancos más pequeños.

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