Carlos Torres Vila y Onur Genç, presidente y consejero delegado de BBVA respectivamente. Imagen: BBVA
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BBVA nombra consejero delegado a Onur Genç por sorpresa, con FG enfrentado al BCE y sin haber pactado ni el nombre ni las funciones

Xavier Alegret

Economía Digital

Carlos Torres Vila y Onur Genç, presidente y consejero delegado de BBVA respectivamente. Imagen: BBVA

Barcelona, 29 de noviembre de 2018 (04:55 CET)

Francisco González, todavía presidente de BBVA, le ha echado un pulso al Banco Central Europeo y va a aguantar el brazo hasta el último día. El nombramiento de Onur Genç como consejero delegado a partir del 31 de diciembre es la última muestra, y la más sangrante. No por el nombre sino porque se ha hecho por sorpresa y sin pactar la persona y las funciones. Eso sí, el BCE tendrá que autorizar, por lo que tiene algo de fuerza para aguantar el pulso.

BBVA anunció este miércoles, tras el cierre de los mercados, el nombramiento de Onur Genç, exGaranti y actual CEO del banco en los Estados Unidos, como consejero delegado en sustitución de Carlos Torres Vila, que pasará a ser el presidente ejecutivo. En el comunicado, el banco ya dice que la decisión está pendiente de autorizaciones. En concreto, de la del BCE.

BBVA y FG llevan un año negociando con el BCE la sucesión en el segundo mayor banco español, una de las entidades sistémicas de la Eurozona. El regulador, cuyo actual vicepresidente es Luis de Guindos, quería acabar con la figura del presidente ejecutivo y apostaba por un modelo tipo Caixabank: presidente no ejecutivo y todos los poderes del día a día en manos del consejero delegado.

BBVA ya se enfrentó al BCE con el nombramiento de Torres Vila como presidente ejecutivo; ahora libran un nuevo pulso

El banco español dio carpetazo a esta idea con el anuncio del nombramiento de Torres Vila como presidente ejecutivo también a partir del 31 de diciembre. El BCE aceptó a regañadientes ya que, a cambio, FG adelantó su retirada. Pero se guardó una carta: tendrá que supervisar qué funciones recaen en el presidente y qué funciones en el consejero delegado y bendecir el reparto de poderes.

La sorpresa saltó cuando, un mes antes y con esta negociación todavía pendiente, BBVA ya hizo pública su decisión, que ni siquiera pasará por los accionistas: el consejo tiene potestad para nombrar al consejero delegado y no es necesaria una junta extraordinaria. Por ello, no será hasta la junta ordinaria de 2019, probablemente en marzo, cuando los accionistas ratificarán el nombramiento.

Respecto al reparto de roles, todavía no está definido, si bien el banco quiere seguir una línea continuista, con el presidente como la gran figura ejecutiva y el consejero delegado en un segundo plano. Con FG al frente, BBVA ha sido una entidad muy presidencialista en los últimos años, al nivel del Santander de Emilio Botín y de La Caixa de Isidro Fainé. Un modelo que ahora el BCE repudia.

BCE-BBVA: último asalto

El Banco Central Europeo tiene ahora un mes para autorizar al nuevo consejero delegado de BBVA. Coherente con su gusto por un presidente florero, procurará que el futuro mandamás del banco, Torres Vila, ceda el máximo poder posible al consejero delegado, Genç.

El pulso debería resolverse en las próximas semanas. El BCE puede ejercer una posición de fuerza relativa, puesto que no puede permitirse una crisis con una entidad tan grande y, además, está permitiendo una situación similar en el Santander, donde Ana Botín tiene funciones ejecutivas. De hecho, esta es una carta que ya jugó FG para endosarle al BCE a Torres Vila como presidente ejecutivo.

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