Caixabank mandará a bolsa el BFA para solucionar sus líos en Portugal

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Gonzalo Gortázar admite negociaciones con Isabel dos Santos y asegura que la solución que propone es compartida por el resto de accionistas del banco angoleño

Una de las torres de Caixabank en Barcelona

Barcelona, 28 de abril de 2016 (10:10 CET)

Portugal, y de rebote Angola, es actualmente uno de los caballos de batalla de Caixabank. Su participación en el Banco Portugués de Inversión (BPI) de momento sólo le ha traído problemas. La entidad presidida por Isidro Fainé ha presentado una opa para solventar una parte del problema, pero lo que urge ahora es reducir la exposición de la entidad lusa en Angola.

Y Caixabank ya tiene en marcha la solución, que pasaría por la salida a bolsa de su participada en el país africano. El banco catalán es el primer accionista del BPI con el 44,1% de las acciones. A su vez, el banco luso es el primer accionista de Banco de Fomento de Angola (BFA), con cerca del 50%.

Por exigencias del Banco Central Europeo (BCE), el portugués debe reducir su exposición a Angola. De hecho, el plazo venció a principios de abril, por lo que el BCE podría sancionar al BPI. Caixabank ha pedido que espere para iniciar las multas pero paralelamente trabaja en una solución.

Gonzalo Gortázar, consejero delegado del banco catalán, ha admitido que existen negociaciones para solventar el problema de Angola y ha asegurado que exige consenso entre las diferentes partes sobre la mejor solución: sacar el BFA a bolsa.  

"Un punto de unión"  

"Sería una buena noticia que el BFA cotizara en bolsa. Este es un punto de unión entre las diferentes partes. Es un banco muy saneado y puede ser objeto de cotización, y pensamos que la solución puede ir por esa vía porque permite a todos los accionistas graduar su peso", ha dicho Gortázar.

De esta manera, el BPI podría reducir su participación y cumplir con las exigencias del BCE. Según el consejero delegado de Caixabank, esta solución también agradaría a Isabel dos Santos.

La hija del presidente de Angola es accionista del BPI, con un 14% que está usando para bloquear decisiones estratégicas, y controla el BFA, con lo que su colaboración es absolutamente necesaria para reducir el riesgo angoleño.

Las relaciones entre Dos Santos y Caixabank son malas, y la multimillonaria rompió el último preacuerdo para que BPI vendiera BFA. Por ello, el banco español se vio obligado a lanzar una opa sobre el 56% del BPI que no controla, a 1,113 euros por acción.

Su consejero delegado ha asegurado que no se está negociando por la opa sino que ésta debe seguir su camino, mientras espera que se levanten los límites de voto.

Demora en la oferta
 
La oferta está prevista que culmine en el tercer trimestre, pero podría demorarse por la necesidad de levantar previamente las limitaciones de voto. "Nuestra intención es cerrar la operación en el tercer trimestre. Pero no somos tajantes, estas operaciones llevan su tiempo", ha admitido Gortázar.

Hasta el 1 de julio no entra en vigor el decreto del gobierno portugués que facilita la eliminación de los límites en los derechos de voto de las entidades financieras.

En el BPI, éstos están limitados al 20%, por lo que Santoro –sociedad controlada por Isabel dos Santos– tiene prácticamente los mismos derechos de voto que Caixabank, que triplica a Santoro en acciones.    

Con este decreto en vigor, BPI podrá eliminar estos límites, pero tiene que hacerlo en junta de accionistas. Este jueves se celebra la junta ordinaria del banco luso, coincidiendo con la de Caixabank, pero era demasiado pronto para llevar la medida.

Por ello, la entidad lusa tendrá que convocar una junta extraordinaria durante el verano para hacer efectivo el levantamiento de los límites de voto, sin el cual no hay oferta de Caixabank.  

Confianza en el BCE  

Estos tempos podrían demorar la culminación de la opa, que podría irse al último trimestre. Pero esto no es lo que más preocupa al banco que preside Isidro Fainé. La clave es resolver el problema angoleño y también ganar tiempo ante el Banco Central Europeu.  

A pesar de que el BCE ya podría haber iniciado las sanciones, Caixabank le ha solicitado una prórroga y confía en que esperará. "Hemos estado en negociaciones con el BCE y, aunque la respuesta no se ha dado todavía, tenemos la confianza de que nos darán el plazo.

Entendemos que el BCE no puede hacer otra cosa que ayudar en este proceso", ha dicho Gortázar.    

Ampliación de capital  

Se ha especulado sobre si Caixabank hará una ampliación de capital para comprar el BPI y mantener sus altos ratios de capital. Su consejero delegado ha remarcado que la ampliación de capital es sólo una de las opciones sobre la mesa, que dependerá de los accionistas que se terminen adhiriendo a la opa y que no es obligatoria ya que los ratios de capital de la entidad están muy por encima de los mínimos exigidos.  

"Estamos estudiando qué medidas podemos tomar para recuperar los ratios de capital, en línea con nuestro objetivo de tener ratios de solvencia altos. Pero si no lo hiciéramos, nuestro ratio seguiría siendo alto", ha subrayado Gortázar.
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