CatalunyaCaixa reduce el capital de su inmobiliaria en un 87% para compensar las pérdidas acumuladas

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Los efectos de la crisis

Pisos en venta

en Barcelona, 03 de noviembre de 2015 (18:56 CET)

El negocio inmobiliario e hipotecario de muchos bancos en España terminó convirtiéndose, durante la crisis, en un gran lastre para sus balances, a causa de una morosidad disparada, la gran cartera de pisos procedentes de desahucios y la desvalorización de los activos.

Una de las cajas más expuestas era CatalunyaCaixa, y, a pesar de traspasar buena parte de sus pisos a la Sareb y de vender su cartera de créditos de difícil cobro a Blackstone, el crac inmobiliario dejó una huella en sus cifras, que el ahora banco --en manos del BBVA—ha tenido que compensar con una importante reducción de capital de su inmobiliaria.

Una reducción de 240 millones

CatalunyaCaixa Inmobiliaria ha llevado a cabo recientemente una reducción de capital de 239,67 millones de euros, equivalentes al 87% de su capital social anterior a la operación. Con esta reducción, el capital de la inmobiliaria ha quedado reducido a 35 millones, según los datos registrales.

Fuentes de la entidad han explicado que la reducción se ha realizado para compensar las pérdidas de los últimos ejercicios. Aunque la entidad ya reflejó dichas pérdidas en sus resultados anuales, debía de reducir su capital social para equipararlo con su patrimonio real, algo que ha hecho de golpe este año.

Sólo 6.000 viviendas

CatalunyaCaixa Inmobiliaria es la sociedad tenedora de las viviendas propiedad del banco, que son unas 6.000, según ha informado la propia entidad. En 2012, traspasó la mayoría de su cartera al llamado banco malo, la Sareb, que eran 27.500 viviendas, además de unos 10.000 activos más procedentes de promotores.

Con este traspaso se quitó de encima sus inmuebles más problemáticos, pero no los pisos valorados en menos de 100.000 euros ni las promociones de menos de 200.000. Estos, juntamente con los pisos que pueden haber entrado en cartera desde entonces fruto de más ejecuciones hipotecarias, dejan un saldo de unos 6.000.

Además, para no acumular más viviendas en stock y de paso limpiar sus balances de morosidad, el pasado mes de abril cerró la venta de su cartera hipotecaria problemática al fondo norteamericano Blackstone por 4.123 millones de euros. 
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