Los controles de acceso se imponen ante la epidemia del coronavirus

Las dudas económicas por el coronavirus pesan sobre la banca

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La amenaza sobre la economía global alienta la expectativa de un escenario de tipos de interés negativos más prolongado, lo que penaliza al euríbor

Madrid, 24 de febrero de 2020 (04:55 CET)

El miedo a que el coronavirus tenga efectos sobre la economía mundial se está trasladando al euríbor y a otros activos, como la rentabilidad del bono español, que está bajando. La deuda del Estado a 10 años rozó este viernes mínimos desde octubre, al caer al 0,215%.

 

Este cambio de rumbo puede provocar que, en febrero, el indicador más importante para el cálculo de los intereses por los préstamos para la adquisición de vivienda, el euríbor, retroceda por segundo mes consecutivo. Una buena noticia para los hipotecados, pero menos positiva para los bancos, que siguen sin ver que se consolide la vuelta de este indicador hipotecario, que les ayudaría a reforzar la línea de ingresos de forma natural, y que ya ha corrido en contra de la cuenta de resultados de 2019.

De acuerdo con Bloomberg, tras los descensos de enero y febrero, el euríbor ya cotiza en el nivel del -0,294%, regresando a los precios de octubre y dejando atrás una parte de la subida acumulada a lo largo de los últimos meses, que había llevado a pensar que cada vez estaba más cerca que el indicador dejara de mermar la cuenta de resultados del sector financiero. Ese movimiento, si se consolida, retrasaría el efecto en la cuenta de resultados de las medidas extraordinarias aprobadas por Mario Draghi en su última decisión como presidente del Banco Central Europeo (BCE). 

El ex banquero central puso fin al desplome del euríbor -que marcó su mínimo en agosto del año pasado, en el -0,399%- al adelantar que las nuevas medidas de estímulo del organismo vendrían acompañadas de medidas de control para que el coste no se traspasara a la banca. En este sentido, aunque rebajó el tipo de la facilidad de depósito hasta el -0,5% y retomó la compra de deuda, estableció un sistema de tramos que puso freno a la caída del indicador hipotecario, que afecta especialmente a los bancos con una mayor exposición al mercado español -Caixabank, Banco Sabadell, Unicaja, Bankinter, Liberbank y Bankia-.

Un retraso a la recuperación en ingresos 

El cambio en la cotización del euríbor de finales de verano, se vio impulsado en los últimos meses de 2019 por la posibilidad de que la ralentización económica fuera menor a la esperada. Uno de los argumentos ha sido que Reino Unido haya optado por un brexit pactado, y no por una salida sin acuerdo. 

Sin embargo, ese pacto y la expectativa de que se relajara la guerra comercial -que hubiera quitado argumentos al BCE o la Fed para reducir tipos de interés-, se ha visto truncado por la aparición del coronavirus y el impacto que puede tener sobre el crecimiento económico mundial

Este nuevo factor de riesgo -que este fin de semana se ha hecho real en la zona euro con la llegada del virus a Italia-, retrasaría el momento de que el euríbor volviera a sumar a la cuenta de resultados de los bancos españoles.

De acuerdo con datos del Banco de España, el retroceso del euríbor de 2020 ha puesto de nuevo este indicador por debajo de los niveles a los que cerró en julio del año pasado, lo que, por el momento, retrasaría hasta finales del verano una mejora de los ingresos de la cartera hipotecaria referenciada a este indicador, cuando se revisaran los créditos con el índice correspondiente a agosto de 2019.

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