La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero. Efe. (2)

Otro error en los cálculos del Gobierno: el IVA no cuadra

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La Agencia Tributaria ha situado el ritmo de crecimiento del impuesto en el 2,5%, mientras que las previsiones del Ejecutivo en funciones contemplan un 5,1%

Madrid, 30 de octubre de 2019 (10:39 CET)

El plan presupuestario elaborado por el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez continúa evidenciando una preocupante falta de realismo. Tras la corrección del cuadro macroeconómico contemplando la revisión realizada por Banco de España (BdE) y por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que rebajaron el objetivo del crecimiento, y del error en el cálculo al elevar el gasto público en casi un 4% por encima del límite legal europeo, el documento elaborado por los Ministerios de Hacienda y Economía vuelve a reflejar otro fallo: el ritmo del crecimiento del IVA hasta septiembre fue menor de lo esperado. 

Así se aprecia en el informe mensual sobre la recaudación publicado el martes por la Agencia Tributaria. Los datos muestran que se han recaudado 54.900 millones de euros con IVA, lo que significa que el ritmo de crecimiento del impuesto es del 2,5%. Este porcentaje se sitúa por debajo de las previsiones que la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, incorporó al plan enviado a la Comisión Europea, que contemplaba un ritmo del 5,1% para 2019, lo que supone una caída del 2,6%.

En este sentido, los comisarios Valdis Dombrovskis y Pierre Moscovici respondieron ayer al documento enviado por Hacienda y Economía que se había aplicado mal la fórmula para calcular el incremento gasto público, cifrado en un 5,1% por el Ejecutivo, y rehaciéndolo hasta situarlo en un aumento del 3,8%, superior incluso al marco legal europeo que establece un máximo del 0,9%. No obstante, otros países, como Bélgica, contempla un aumento del 4%. 

Además, se trata del ritmo de crecimiento más bajo desde 2012, uno de los años en los que la crisis sacudió especialmente a la economía española. Supone también un síntoma nuevo de desaceleración debido a la progresión de los últimos años. Desde 2013, la recaudación del IVA ha estado creciendo por encima del 3,5%, llegando a registrar máximos de un 12,2% ese mismo año y un 9% en 2017 y a excepción de 2016, cuando el impuesto creció un 3,3% a lo largo de año. 

Siguiendo la progresión de los nuevos primeros meses del año, las previsiones apuntan a que el IVA no crecerá por encima del ritmo actual para final de año. Esto supondría una pérdida de 1.500 millones de euros, que habría que sumar a los 7.000 millones derivados del fallo en el cálculo del gasto público. 

En este sentido, el error fue detectado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que también ha indicado el mal cálculo del Ejecutivo en funciones respecto al IVA. La AIReF ha recortado su previsión del 3,6% que anunció al final del pasado trimestre al 2,3% en el que mantiene ahora el ritmo de crecimiento del impuesto. 

Consecuencias de la inflación, síntomas de desaceleración

El IVA depende de la inflación, y los datos que muestra el Índice de Precios al Consumo (IPC), prácticamente estancado en el último año -sube una décima- marcando el ritmo más bajo desde 2016. Esto ha tenido una influencia directa en el mal desempeño del impuesto, mientras que al mismo tiempo refleja lo que varios indicadores vienen apuntando desde hace unos meses: se acerca un periodo de desaceleración económica. 

En contra de la opinión de la ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, que aseguró que la economía española tendría un buen rendimiento este otoño, no dejan de aparecer síntomas que indican la cercanía de un retroceso de la economía española. 

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