Fotografía: Raban Haaijk

Si no utilizo el coche, ¿tengo que pagar el seguro?

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Aunque existen fórmulas para reducir la prima del seguro si se conduce sólo de forma esporádica o por temporadas, en general no es posible (ni recomendable) dejar de pagar el seguro del coche porque no se esté utilizando

Madrid, 02 de abril de 2020 (15:45 CET)

Con una reducción en la movilidad que en muchas ciudades y regiones de España alcanza ya el 90%, son muchas las personas que han dejado de utilizar sus vehículos debido al Estado de alarma, tanto en el ámbito personal como en el profesional. Así, estos días turismos, ciclomotores y motocicletas, vehículos comerciales e incluso camiones y autocares permanecen aparcados, sin utilizarse o con un uso mínimo y esporádico.

En estas circunstancias muchas personas se preguntan si es necesario seguir pagando el seguro de su vehículo. Después de todo puede parecer que mientras esos vehículos están estacionados —tanto en vías públicas como en garajes particulares— no suponen ningún riesgo para la circulación, ni para ellos ni para los demás.

Pero no es así: un vehículo estacionado tiene obligación de disponer de seguro y puede recibir una sanción por carecer de él, y además un vehículo estacionado también puede causar daños a terceros. Y en ese caso el propietario deberá responder con su patrimonio, como tampoco recibirá compensación en caso de sufrir daños de cualquier tipo.

Sin embargo aseguradoras como Verti ofrecen pólizas especialmente diseñadas para conductores que usan el coche por temporadas o esporádicamente. Estas pólizas son más económicas porque su coste depende de los kilómetros recorridos. De modo que mientras el coche está parado no se consume el kilometraje contratado, y en cambio el vehículo dispone en todo momento de seguro.

Entonces, ¿es obligatorio tener seguro si no utilizo el coche?

Sí. Cualquier vehículo a motor susceptible de circular por vías, tanto públicas como privadas, tiene obligación de disponer de, como mínimo, un seguro de Responsabilidad Civil Obligatoria, también conocido como seguro de daños a terceros.

Esta póliza de seguro es obligatoria por ley con el propósito de cubrir cualquier daño que el vehículo pueda causar a terceras partes, tanto lesiones a personas (otros conductores o peatones) como daños materiales a bienes, inmuebles u otros vehículos; tanto cuando el vehículo está circulando como cuando está estacionado.

Algunos ejemplos de daños que puede ocasionar un vehículo estacionado incluyen:

  • Incendio. Aunque poco probable no es imposible que un vehículo sufra un incendio súbito estando aparcado. Entre los motivos más habituales suelen estar cortocircuitos en el sistema eléctrico, fugas de combustible, falta de mantenimiento o daños no reparados, o una combinación de varios de estos factores. 
  • Fallo mecánico. Aun estacionado un coche puede moverse accidentalmente, por ejemplo debido a fallos como la rotura del cable del freno de mano o por fugas en el circuito de frenos.
  • Accidente con coche estacionado. Existen supuestos de accidentes provocados con el coche estacionado. Por ejemplo, si al poner en marcha el vehículo sin intención de circular éste se mueve accidentalmente, o si al abrir la puerta para salir del coche se golpea con ella a un ciclista o a otro vehículo en circulación.
  • Daños por causas de fuerza mayor, como por ejemplo en el caso de inundación, también de garaje, por fenómenos meteorológicos: aunque el Consorcio de Compensación de Seguros puede asumir este tipo de daños sólo los cubrirá cuando exista un seguro. En caso contrario no será posible acceder a indemnización alguna.

Además, junto con el seguro de responsabilidad civil muchos seguros cubren algunos de los daños más frecuentes causados por robos —como por ejemplo, la rotura de las lunas— y también incluyen por defecto asistencia en viaje que, entre otras cosas, permitirá arrancar el vehículo aunque haya estado un tiempo parado y se haya quedado sin batería, por ejemplo. También para trasladarlo a un taller su fuera necesario. De otro modo el propietario deberá abonar el rescate y traslado al taller del vehículo inmovilizado.

¿Me pueden multar por no tener seguro de un coche que no uso?

Sí. No disponer del seguro obligatorio es denunciable y sancionable incluso cuando el vehículo permanezca "estacionado o ubicado en cualquier tipo de vía", explican desde Seguridad Pública, donde recuerdan que se considera vía pública también a aquellos recintos privados que son "utilizados por una colectividad indeterminada de usuarios," como sería el caso de una urbanización o edificio comunitario.

Además, que un vehículo disponga o no de seguro es algo que se puede comprobar de forma automatizada a través del Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA) incluso en ausencia del conductor o propietario del vehículo.

Desde la DGT recuerdan que los titulares de vehículos que no tengan suscrito el seguro obligatorio “se enfrentan a la inmovilización y depósito del mismo” también en garaje privado y a “sanciones que van de los 601 a los 3.005 euros en función del tipo del vehículo y de otras circunstancias."

En caso de circular sin seguro, por ejemplo, "la sanción para un ciclomotor supone 1.000 euros, que asciende a 1.250 euros en el caso de motocicletas y a 1.500 euros para los turismos. En el caso de camiones o autobuses la cuantía se eleva hasta los 2.800 euros."