Tsipras impaga al FMI con la complicidad de los nobeles

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Atenas avanza que no abonará los 1.600 millones que debía entregar este martes al fondo mundial; Krugman y Stiglitz apoyan a Grecia mientras Juncker dará la última oportunidad si gana el "sí" el domingo

El presidente de la CE, Juncker, con el primer ministro griego, Tsipras

en Madrid, 29 de junio de 2015 (22:33 CET)

Está decidido. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, ha comunicado al Fondo Monetario Internacional (FMI) que no atenderá al vencimiento de 1.600 millones que está programado para este martes. Ello implica que, sobrepasada la medianoche del miércoles, Washington declarará insolvente al país mediterráneo. Se trata del escenario previsto, a menos que durante la jornada se produzcan cambios sustanciales en la esfera política.

Este lunes, cuando el batacazo de las bolsas europeas ya era irrecuperable, las declaraciones de los líderes de la zona del euro hacían cola en los teletipos de las agencias internacionales. Todos, sin excepción, dejaban la puerta abierta a las negociaciones de última hora.

Otra oportunidad

El más elocuente era Jean-Claude Juncker. El presidente de la Comisión Europea (CE) pedía a los griegos –"a quiénes ama profundamente"— que voten 'sí' el próximo domingo. Si el referéndum que ha convocado Tsipras el 5 de julio se salda con este resultado, los socios internacionales de Grecia volverán a socorrer al país. "Un 'no' equivale al suicidio", dijo, mientras el rojo campaba a sus anchas en los parqués del Viejo Continente.

El grexit no es una opción aún par Juncker, pero avisó de que el 'no' a las propuestas del FMI y del Eurogrupo equivalen a la ruptura de la moneda única. Más drama: el jefe de la Comisión asegura que Tsipras "le ha traicionado". "Enfrentar una democracia contra otras 18 no es una actitud que se adapte a la gran nación griega".

Nobeles, contra el FMI

Desde Estados Unidos, la espiral se observa como quien mira a un toro negro bragado. La situación es oscura, efectivamente, pero algún parche claro rompe esa cerrazón hipnótica, aunque quepa recurrir al vientre del animal. "El daño ya está hecho", coinciden en el diagnóstico dos nobeles. Utilizan argumentos diferentes, pero Joseph Stiglitz y Paul Krugman atribuyen los males de Grecia al comportamiento de los socios internacionales.

Stiglitz pregona en un púlpito prestado por Time: el Banco Central Europeo y el FMI "tienen una responsabilidad criminal" por haber sumido a Grecia en la depresión desde 2010. Krugman va más allá. "Votaría no" en la consulta si pudiera participar. Los argumentos han convencido en las redes sociales, "sabemos que la austeridad cada vez más dura es un callejón sin salida: después de cinco años, Grecia está en peor forma que nunca", escribe en el New York Times.

"Espacio para negociar"

"El ultimátum de la troika representaría el abandono definitivo de cualquier pretensión de independencia", explica el nobel. Aunque el calendario está perfectamente definido, desde Alemania, país que ha pescado en tanta agua revuelta, insisten, como Juncker, en dar otra oportunidad a las negociaciones. La canciller, Angela Merkel, asegura que durante este martes "habrá espacio para seguir negociando".

Si las conversaciones se producen, se desplegarán bajo la presión de un escenario tan volátil en los mercados como el que se vivió en 2008. La buena noticia para los inversores es que Grecia no logrará deteriorar la tendencia alcista a largo plazo de las bolsas europeas. Así opina el consenso del mercado; al menos, hasta que vuelva a cambiar de opinión.

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