Financiación ISA: cómo financiar un Máster privado

Gracias a la financiación ISA permite ayudar a los estudiantes que no pueden obtener la financiación necesaria para acceder a ciertos tipos de formación

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La financiación ISA, que en inglés corresponde a las siglas Income Shared Ageement, en español se conoce como Acuerdos de Ingresos Compartidos. Esto es una técnica que permite a aquellos que quieran una formación determinada no pagarlo, o por lo menos una parte muy considerable, hasta que encuentre empleo. Esto puede ser una alternativa a las becas y que permita financiarse un Máster privado. 

Esto supone una gran oportunidad para aquellos que quieren continuar su formación, pero no tienen a su disposición todos los medios económicos para afrontar el pago del Máster en cuestión. El único compromiso al que debe atenerse es entregar un porcentaje fijo de su futuro sueldo a la empresa que le ha financiado, lo que equivale a las clásicas becas.  

En España, quien ofrece esta alternativa es la start up financiera Studend Finance, sobre todo en el sector tecnológico. Esta empresa establece convenios con diferentes centros formativos, sobre todo en bootcamp, para que establezcan este Acuerdo de Ingresos Compartidos con los alumnos.  

Cómo conseguir esta financiación 

Este sistema de financiación no exige avales ni historiales financieros. En primer lugar, realizan una entrevista al alumno para conocer su formación, sus objetivos y sus metas de futuro, como si se tratara de acceder a un Máster privado. En esta primera toma de contacto el alumno conoce las salidas laborales del sector en el que está interesado y la empresa en cuestión ve si ese perfil es demandado.  

Una vez que la empresa financiera se decanta por conceder el préstamo, que no es lo mismo que una beca, el alumno se compromete a pagar unas cuotas por un tiempo determinado, normalmente entre 31 y 48 meses siempre y cuando hasta que consiga trabajo. 

Además, según apunta la propia web financiera, si no se consigue trabajo o los ingresos caen por debajo del umbral del ingreso mínimo, los pagos se detendrán y se reanudará cuando vuelvan a superar el umbral. 

Uno de los peligros que supone optar por esta opción y no por un Máster privado es que se puede terminar pagando más de lo que pagarían por un préstamo, pero solo si tienen un aumento significativo en los ingresos.  

Aunque puede ser una opción muy atractiva hay que tener en cuenta los intereses de los préstamos. Las entidades financieras, por norma general, están obligadas a proporcionar en el contrato qué tipo de interés se aplica. En cambio, en Student Finance, aunque en un primer momento refleja que no hay intereses puede haber cláusulas que pueden sumar hasta un 50% de coste al valor inicial del curso. 

En conclusión, y en comparación con un Máster privado y su sistema de becas, solo se paga antes de formarse una parte y pegan el resto cuando encuentran trabajo a través de un porcentaje del sueldo, el cual debe superar una cantidad mínima anual. Normalmente suele rondar los 16.000 euros brutos al año. En definitiva, puede ser una opción para aquellas personas que no pueden desembolsar la cantidad que cuesta un Máster o que quieren cambiar de rumbo profesional.  

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