El CEO de Altri: “Nuestro proyecto en Galicia es para 50 o 70 años”

José Soares de Pina asegura que la disponibilidad de materia prima y la proximidad de industria textil fue clave para elegir la ubicación, y que destinará una parte de la producción a exportaciones

José Soares de Pina, consejero delegado de Altri / Altri

José Soares de Pina, consejero delegado de Altri / Altri

Altri está convencida de su proyecto en Galicia aunque actúa con cautela. La fábrica de fibras textiles de Palas de Rei (Lugo) es estratégica para el grupo, pero la inversión, unos 800 millones de euros, equivale a casi tres veces lo que tenía en caja a cierre del primer semestre del año y a más del doble de su deuda neta actual, de 357 millones, por más que la posibilidad de recibir fondos europeos o la entrada de socios puedan aliviar la carga.

El consejero delegado de la pastera, José Soares de Pina, justifica la demora en confirmar la inversión, una decisión que se tomará previsiblemente en el primer semestre del próximo año, por la propia relevancia de la iniciativa. «Hay una serie de elementos que tenemos que reunir para poder tomar una decisión con base y sostenible a largo plazo. Estamos hablando de un proyecto que tiene una vida útil de 50, 60 o 70 años y será estructural para el grupo y para la industria», dijo el directivo en una entrevista con el diario luso Jornal de Negócios.

El CEO enumeró esos elementos clave. Altri tabaja actualmente en la conceptualización de la unidad industrial, en las materias que serán utilizadas, en las sinergias entre los sistemas productivos, en la manera de estructurar la financiación y en los propios condicionantes de la localización, incluyendo la declaración de impacto ambiental, factores que Soares de Pina considera «críticos» y sin los que no es posible tomar una decisión definitiva.

Proximidad, pero también exportación

El enfoque del proyecto y las ventajas que ofrece Galicia no generan dudas en Altri. Su primer ejecutivo defiende la elección de Palas de Rei, y no de cualquier otro lugar en Portugal, por la disponibilidad de materia prima en los bosques gallegos y por la proximidad de una industria textil a la que puede abastecer. «Será la primera unidad integrada que produce no solo la materia prima, la pasta soluble, sino también la fibra textil, el lyocell. Esto genera sinergias extraordinarias porque la producción de pasta genera energía y vapor, mientras que la producción de fibra textil consume energía y vapor. La combinación de estos dos factores es extraordinaria y nos da una buena base para trabajar en proximidad con la propia industria textil y teniendo disponibilidad de materia prima en un radio corto. Esta integración tiene características únicas», explica.

Pese a la importancia que le concede a la proximidad de una industria textil que pueda absorber la producción de la factoría, el consejero delegado de Altri avanza que el objetivo es también exportar. «También nos enfocaremos en la exportación. Habrá oportunidad de llevar productos de fibra textil a otros mercados. Creemos que se dan las condiciones para un proyecto innovador y único en el panorama de las fibras textiles a nivel global», sentenció.

La previsión inicial es que la fábrica tenga una capacidad de 200.000 toneladas anuales de pasta soluble, a lo que se añadiría una segunda factoría para la producción integrada de hasta 120.000 toneladas de lyocell.

Los ecológico y lo insostenible

La puesta en marcha de la fábrica lucense permitirá a Altri que un 20% de su producción esté enfocada a la viscosa. Actualmente es el 10%, ya que produce pasta para fibra textil en su planta de Constância, que opera la filial Caima. La apuesta por crecer en el sector de la bioeconomía parte de la constatación de que la actual cadena de valor es demasiado amplia e insostenible a largo plazo. «Tenemos la pasta que producen, por ejemplo, en Brasil. Después se envía a Tailandia para hacer la fibra textil. Después va a China para producir el hilo, de ahí a Turquía para el tejido y, generalmente, acaba en el norte de Portugal para fabricar piezas de ropa. Creemos que una cadena de valor con esta dimensión no es sostenible a largo plazo«, expuso Soares de Pina.

De esta debilidad surge la oportunidad para una fábrica en Galicia. «Siendo Europa el mayor mercado textil del mundo y un mercado de calidad, vemos este proyecto como una oportunidad de cerrar un poco este círculo teniendo una producción de fibras textiles sostenibles dentro de la propia región, en este caso, en Galicia», finalizó el consejero delegado de Altri.