Euskaltel se desata con la opa de MásMóvil y lidera las subidas en bolsa

Las acciones de la dueña de la gallega R se disparan un 16% y rozan el precio que MásMóvil ha ofrecido en la opa

Euskaltel

José Miguel García, Xabier Iturbe y José Ortiz durante una presentación de resultados de Euskaltel

Euskaltel se dispara en bolsa a golpe de opa. Las acciones de la dueña de la gallega R han cerrado la sesión del lunes con un rebote del 15,95% y se sitúan ya en el nivel de los 11,12 euros, prácticamente a la par del precio ofrecido por MásMóvil.

Y es que la operadora capitaneada por Meinrad Spenger lanzó este domingo una oferta pública de adquisición del 100% de Euskaltel a un precio de 11,17 euros. La operación, en la que MásMóvil se compromete a mantener el empleo, las marcas regionales (como R en Galicia), así como las sedes sociales, implicaría valorar a la compañía en 2.000 millones de euros y ya cuenta con el respaldo de los tres principales accionistas de Euskaltel.

El fondo británico Zegona, Kutxabank, y Corporación Financiera Alba, que cuentan con una participación conjunta del 52,32%, ya han manifestado públicamente su apoyo a la operación, que cuenta también con el visto bueno del Gobierno vasco, mientras que el resto de accionistas minoritarios no se han pronunciado.

Zegona saca petróleo

La principal beneficiada con esta operación será Zegona, que recibirá 428 millones por la opa y cuyas acciones también se han disparado en la bolsa londinense. Sus títulos se han revalorizado un 39,15% (hasta 1,31 libras esterlinas) tras anunciar la operación y resaltar que, tras esta, sus activos cotizaban con un notable descuento respecto a su valor.

Un informe del grupo de análisis de Banco Sabadell considera «muy atractiva» la operación para los inversores de Euskaltel, ya que no prevén posibles problemas de competencia ni condiciones duras, que podrían centrarse únicamente en venta de red. Para los analistas del banco, la cuota de mercado del nuevo grupo no supone una concentración excesiva. Asimismo, el informe, realizado por la mañana, aseguraba que la operación sería positiva para Telefónica porque rebajaría el nivel competitivo, algo que, sin embargo, no ha sido entendido de la misma manera por los mercados, que han deshecho posiciones en Telefónica hasta el punto de que sus acciones han protagonizado la mayor caída del año (un 3,7%).