Gamesa utiliza a los trabajadores gallegos para formar a su plantilla de Brasil tras cerrar la planta

Los trabajadores de la planta coruñesa clausurada tendrán que instruir a los operarios brasileños durante nueve meses, mientras que los trabajadores de la también cerrada planta de Cuenca formarán a los portugueses

Protesta Siemens Gamesa

Imagen de una protesta contra el ERE de Siemens Gamesa en As Somozas

Siemens-Gamesa formará a los trabajadores de la planta de Fortaleza en Brasil utilizando a los operarios de la clausurada fábrica de As Somozas. Los empleados gallegos han sido elegidos tras un llamamiento voluntario y pasarán nueve meses en el país sudamericano enseñando a los brasileños cómo hacer el trabajo, según confirman fuentes sindicales de la empresa.

La compañía de renovables organizó un concurso voluntario entre los trabajadores de la planta de As Somozas para cubrir las tres plazas ofertadas como formador para personal en Brasil. Tras evaluar a los candidatos y decidirse por aquellos cuyo perfil encajaba mejor en las necesidades específicas del puesto, se cubrieron las tres vacantes con empleados que comenzarán a dar formación en Fortaleza a partir del mes de abril y aproximadamente hasta enero de 2021.

Los tres operarios que viajarán a Brasil trabajaban en la fábrica coruñesa de As Somozas, cuyo cierre se confirmó a principios del presente año debido a que la infraestructura no era competente para producir turbinas de mayor tamaño, las más demandadas en el mercado, por lo que la planta dejó de ser rentable. Tras un período de negociaciones no exitosas, Siemens-Gamesa cerró la fábrica despidiendo a 215 personas.

Los empleados de Cuenca formarán a los portugueses

La multinacional, que también cerrará la planta de Cuenca el 31 de marzo aplicando un ERE a 51 trabajadores, ha repetido el procedimiento solicitando voluntarios entre la plantilla para dar formación a los operarios de la nueva fábrica que la empresa pondrá en funcionamiento en Vagos (Portugal), según informa la Cadena SER.

La petición no ha sido bien recibida por los operarios, que han asegurado sentirse «menospreciados» y hasta el momento nadie se ha presentado voluntario para cubrir la oferta de formación de nueve meses que necesita la empresa para instruir a los nuevos trabajadores lusos.