Iberdrola traslada a Huelva la planta de metanol de 500 millones que proyectaba en Lugo
El grupo de Ignacio Sánchez Galán justifica la decisión, que ya ha sido comunicada a la Comisión Europea, para garantizar la viabilidad a largo plazo del proyecto, al que se suma Magnon Green Energy, la división de renovables de Ence
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, interviene en la inauguración de la nueva planta de Wallbox, a 20 de abril de 2022, en Barcelona. David Zorraquino / Europa Press
Una de las grandes iniciativas de energía renovable proyectadas en Galicia hace las maletas hacia otro territorio. Iberdrola ha decidido trasladar a Huelva la planta de metanol verde que iba a construir en Begonte (Lugo) y para la que estimaba una inversión próxima a los 500 millones de euros. El proyecto, denominado Green Meiga, recibió una ayuda de 123 millones del Fondo de Innovación de la UE (Innovation Fund) y preveía producir 100.000 toneladas anuales de metanol verde al año, contar con una capacidad de electrolisis de 151 megavatios y generar unos 6.000 empleos durante la fase de construcción. Ahora prevé lo mismo, pero en tierras andaluzas.
Iberdrola desarrolló el año pasado los trabajos de ingeniería básica (Pre-Feed) y realizó una evaluación de los resultados técnicos y económicos, tras lo que decidió cambiar de ubicación. «La compañía determinó que era necesario introducir cambios para garantizar la viabilidad a largo plazo. Como resultado, la modificación formalizó el traslado del proyecto de metanol de Begonte, en Galicia, a Huelva, en Andalucía», explica el grupo energético en la página donde vuelca la documentación del proyecto. Este medio solicitó a Iberdrola información adicional sobre el cambio de planes sin que pudiera responder de manera inmediata.
En diciembre del año pasado, la compañía, la tercera mayor cotizada española por valor en bolsa, firmó la modificación del acuerdo de subvención con la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA), y desde marzo de este año, la documentación oficial de la Comisión Europea sobre el proyecto ya sitúa la planta de metanol en Huelva. Además del cambio de lugar, la agencia europea CINEA aceptó retrasar el plazo de entrada en operación del proyecto hasta finales de 2028. Anteriormente, la puesta en marcha de la planta en Begonte estaba prevista para 2027.
Ence se suma a Iberdrola y Foresa
Ese mismo documento da cuenta de la incorporación de un nuevo socio. La iniciativa partió inicialmente de Iberdrola, que lidera el proyecto y actúa como coordinadora del mismo, y de Foresa, la división química de la maderera gallega Finsa. A ellos se ha sumado Magnon Green Energy, el negocio de energías renovables de Ence, otro grupo con especial predicamento en Galicia, donde cuenta con una fábrica en Pontevedra y va a construir otra en As Pontes. En su complejo energético de Huelva, la compañía que capitanea Ignacio de Colmenares cuenta con tres plantas de generación de electricidad con biomasa con una capacidad total de 137 megavatios que producen más de 800 millones de kWh anuales.
Según explica Iberdrola, Magnon «aporta activos estratégicos esenciales para el desarrollo del proyecto, entre ellos terrenos adecuados, acceso a CO₂ biogénico, permisos medioambientales ya existentes y un suministro fiable de agua«. Añade que la filial de renovables de Ence cuenta con una capacidad instalada total de 266 megavatios de generación eléctrica con biomasa agroforestal, lo que la convierte en la primera productora española de energía con esta tecnología.

Esquema de una planta de metanol de Iberdrola que forma parte de la documentación del proyecto Green Meiga
El papel de Foresa estaría vinculado con la recepción y refinamiento de CO2 procedente de fuentes biogénicas y el módulo de captura de CO2, incluyendo también la síntesis de e-metanol, que puede utilizarse como combustible líquido bajo en carbono y, por tanto, supone una alternativa a los combustibles fósiles para la industria química o el transporte marítimo.
De Green Meiga a Triskelion
El volantazo de Iberdrola se suma a otros problemas con los nuevos proyectos industriales en tierras lucenses, donde Lence, Norvento, Agroamb y Medrar Smart Solutions aparcaron la planta de biogás que planeaban junto a las instalaciones del grupo lácteo en O Ceao; y donde Altri pugna por sacar adelante una fábrica de pasta soluble y fibras textiles que carece de conexión eléctrica y consenso social en Palas de Rei. Tras la emigración de Green Meiga, en todo caso, queda todavía un gran proyecto de metanol en Galicia, el que desarrolla Forestal del Atlántico en Mugardos mediante la iniciativa Triskelion, que logró una ayuda de 49 millones del Innovation Fund. Esta planta aspira a conformar una suerte de valle del hidrógeno en el norte gallego mediante la conexión por hidroducto con la planta que promueve Reganosa en As Pontes. De hecho, la Xunta sacó este mes a exposición pública el que podría convertirse en el primer ramal de hidrógeno de Galicia, una tubería subterránea de 36 kilómetros que conectará las dos localidades.
La planta de Forestal del Atlántico, eso sí, es más pequeña que la de Iberdrola. Prevé 40.000 toneladas anuales de metanol verde, que podrán incrementarse hasta las 56.000 en fases posteriores. La compañía de Ignacio Sánchez Galán aspira a una producción de 100.000 toneladas anuales que evitarán la emisión de 2,9 millones de toneladas de CO2 durante sus diez primeros años de operación, según el proyecto remitido a la CINEA. Tras la fase de construcción, Iberdrola estima que la planta generará unos 426 empleos durante la fase de explotación, que ahora espera que sea en Huelva y no en Begonte.