La investigación sobre la contaminación de Endesa en el Eume llega a Bruselas

La propuesta de Somos Cabanas llega al Parlamento Europeo, donde se investigará la turbidez de las aguas del río Eume causada por las actuaciones de Endesa en la zona

La investigación sobre la contaminación de Endesa en el Eume llega a Bruselas

Archivo – Instalación de barreras en el río Eume, donde vertidos han obligado a prohibir el consumo de agua en Pontedeume. – XUNTA –

El caso de la turbidez de las aguas del río Eume provocada por la contaminación se investigará en Bruselas. La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha admitido la propuesta de Somos Cabanas para que se investigue la contaminación del río Eume por actuaciones de Endesa.

En un escrito con fecha del 9 de abril, la presidenta de la Comisión de Peticiones, Dolors Monserrat, informa de que se ha demandado a la Comisión Europea que se lleve a cabo «una investigación preliminar» sobre lo sucedido. En 2020, Somos Cabanas realizó esta petición de investigación a la UE a raíz de la turbidez del río detectada en octubre de ese año, que obligó a prohibir el consumo de agua durante varios días en Pontedeume (A Coruña).

Sanción de la Xunta a Endesa

En aquel momento, la Xunta de Galicia abrió, a través de Augas de Galicia, un expediente sancionador a Endesa, empresa titular de la explotación del embalse del río Eume, por la turbidez generada y por las afecciones al abastecimiento. Posteriormente, la directora de Augas de Galicia, Teresa Gutiérrez, reconoció, en una comisión parlamentaria, que «Endesa lo ha hecho rematadamente mal» en los vertidos al río Eume, aunque aseguraba que «no hay sedimentos tóxicos» en los análisis realizados.

El BNG denunció que lo ocurrido en el Eume era «la crónica de un desastre anunciado», en una combinación del bajo nivel de agua del embalse y las obras de las válvulas del fondo, que «deja en evidencia» varias «negligencias» de Endesa y la Xunta. La formación nacionalista avisó de que la única «solución para que esto no vuelva a repetirse nunca más» pasa por extraer la totalidad de los lodos «potencialmente tóxicos», cuyo origen es la actividad minera desde hace 50 años en As Pontes, a unas balsas fuera del embalse y que sean catalogadas como peligrosos.