La minera de Touro retoma la ofensiva y anuncia dos plantas de tratamiento de aguas

Explotaciones Gallegas y Atalaya Mining dicen que las plantas, que requerirán una inversión de 1,3 millones, son la “solución definitiva” a la afección sobre las aguas de la mina

Contaminación minera en el río Portapego a su paso por Touro / Salvemos Cabana

Contaminación minera en el río Portapego a su paso por Touro / Salvemos Cabana

Explotaciones Gallegas, la empresa que tiene los derechos de explotación sobre la mina de Touro, ha presentado en la Dirección General de Planificación Energética y Recursos Naturales de la Xunta un proyecto para la construcción de dos plantas de tratamiento de aguas que requerirá de una inversión de 1,3 millones.

La minera pretende colocar las instalaciones en los afluentes de Pucheiras y Portapego como “solución definitiva” para la afección sobre las aguas de la mina de cobre de Touro. Para desarrollar la inversión ha firmado un convenio con Atalaya Mining, su socia en el proyecto de reabrir y ampliar la explotación minera, cuya declaración de impacto ambiental (DIA) fue rechazada por Medio Ambiente.

A pesar de ello, las mineras han mantenido su intención de obtener los permisos necesarios modificando el proyecto inicial de tal manera que se adapte a los requisitos de la Xunta, como avanzó este medio. Uno de los puntos clave es, precisamente, el impacto sobre los recursos hídricos.

«Queremos construir el mejor proyecto industrial-minero de Europa»

El convenio entre Explotaciones Gallegas y Atalaya Mining implicará que sea Cobre de San Rafael, la sociedad instrumental que crearon para obtener los permisos para reabrir la mina, la que se encargue de la inversión y la construcción de las dos plantas “en respuesta a la demanda social de corregir los parámetros de las aguas que quedaban pendientes en la mina histórica de Touro y su recuperación ambiental”, dice la minera. En todo caso, antes de construir las instalaciones es necesario el correspondiente permiso administrativo.

“Nuestra empresa es parte de la comarca y queremos ser parte de la solución. Esta actuación nos permite completar los esfuerzos de restauración que se llevan realizando en las dos últimas décadas para recuperar una huella minera que, quiero destacar, no hemos generado por nuestra actividad”, dice Eva Gómez, la directora general de Explotaciones Gallega, que se compromete a priorizar en la contratación a empresas y trabajadores de Touro y O Pino.

El consejero delegado de Atalaya Mining también ha reafirmado su apuesta por Touro a pesar del revés que supuso la negativa de la Xunta: “Queremos construir el mejor proyecto industrial-minero de Europa en Galicia, así es mi apuesta como europeo, español y gallego. Por eso, hemos acudido a nuestro Consejo de Administración, para dar respuesta a una demanda social intensa en que tenemos que dar solución a los pasivos medioambientales de una mina, cerrada en 1986”, ha dicho el gallego Alberto Lavandeira.