Lalinense: el cocido de carnaval ‘en conserva’ que se disparó con la pandemia

La pandemia y el confinamiento dispararon las ventas online de Embutidos Lalinense "un 200 o 300%", algo que sumado al efecto del Entroido proporciona un crecimiento extra

Pack de cocido Lalinense

Pack de cocido Lalinense

La pandemia de coronavirus no logró obligar a guardar los disfraces de Entroido el año pasado, pero sí encerró el espíritu del carnaval de 2021. El cocido, uno de los platos más típicos de la fiesta, no ocupó las mesas de ningún restaurante y preocupó a quienes no saben cocinarlo temiendo verse privados de él. Fueron estos factores los que dispararon las ventas del cocido en conserva que ofrece en tienda física y también online la empresa Embutidos Lalinense.

El «kit antimorriña», una caja equipada con lacón, oreja, garbanzos, grelos, patatas, panceta, chorizos y todo lo necesario para preparar entre dos y tres porciones de cocido, ha sido un éxito de ventas agotando existencias en la tienda online. Aunque el número de pedidos despegó con la pandemia, el Entroido dio un empujón más debido a restricciones como el cierre de la hostelería, ya que con las dificultades actuales «para la gente es mucho más cómodo de esta manera, hay gente que no sabe preparar el cocido y además las cocinas de los pisos no se prestan a preparar bien este plato», explica Alfonso López, director comercial de la empresa.

Envíos a Europa

Pero esta no es la única solución que ofrece el kit. Como su propio nombre indica, el paquete «antimorriña» puede ayudar también con esa nostalgia tan característica. «Hacemos muchos envíos a Suiza, Francia y Alemania porque hay muchos gallegos allí. Dentro de España también se consumen mucho estos productos, principalmente en Cataluña, País Vasco, Madrid y la zona del Bierzo», explica López a Economía Digital Galicia.

Además del Entroido, la pandemia y el confinamiento han sido otros factores que han disparado las ventas del cocido en conservas de Embutidos Lalinense. Durante la primera declaración del estado de alarma subieron los pedidos y la gente consumió mucho más. «Con nuestras ventas online facturamos un 200 o 300% más, con 200.000 euros de facturación al año actualmente. Cuando bajan las restricciones, baja la venta online», cuentan desde la compañía, aclarando que otro de sus canales de venta es la distribución a empresas y supermercados como Gadis y Froiz, sectores donde la primera ola de coronavirus arrasó con los productos.

Aunque los números son positivos, López lamenta la situación pensando en «las tiendas de barrio que perdieron mucha clientela durante el confinamiento». «En el momento en el que bajen las restricciones la gente volverá a salir a la calle, y espero que vayan a las tiendas de siempre, porque es una tristeza ver todo así cerrado», indica.