Lonia recurre a créditos ICO de 100 millones para afrontar los números rojos del Covid

La textil de los hermanos Domínguez, que explota las marcas Carolina Herrera y Purificación García, cerró el ejercicio de la pandemia con pérdidas por encima de los 30 millones y un retroceso en la facturación de un 40%

Jesús Domínguez, fundador de Textil Lonia e impulsor de Bimba y Lola, recibiendo la medalla Castelao / Xunta

Jesús Domínguez, fundador de Textil Lonia e impulsor de Bimba y Lola, recibiendo la medalla Castelao / Xunta

Dejando a un lado los estratosféricos números del imperio Inditex, la ourensana Lonia, capitaneada por los hermanos de Adolfo Domínguez (Jesús, Francisco Javier y Josefina), se erigió durante años como la textil más fuerte de Galicia. No obstante, el Covid asestó un golpe sin precedentes a la compañía, que centrada en el segmento del lujo más asequible, explota las marcas Carolina Herrera y Purificación García. El año de la pandemia, la compañía vio cómo sus ventas se contraían un 44%, hasta los 209 millones de euros. Además, tras años de bonanza encadenada, cayeron en números rojos: 31,4 millones de euros, frente al beneficio de 41,7 contabilizado el año anterior.

Así lo reflejan las cuentas depositadas en el Registro Mercantil y publicadas por Modaes, que también revelan que, para sobrellevar el golpe de la pandemia recurrió a dos créditos ICO por valor de 100 millones de euros para asegurar su liquidez.

Lonia dispara su endeudamiento

El endeudamiento de la compañía textil queda reflejado en su balance de resultados. A cierre de su último ejercicio fiscal, a finales de febrero de este año, las deudas a corto plazo de la compañía ascendían a 25,6 millones de euros, frente a los cinco del año anterior. Las deudas a largo plazo se disparan hasta los 79,6 millones de euros, por los 75.583 euros que computaba a finales de 2019.

No obstante, y en línea con lo ocurrido con Inditex o con Bimba y Lola, la compañía de las hermanas Uxía y María Domínguez, hijas de Jesús Domínguez, durante los meses de agosto, septiembre y octubre, el grupo, según apuntan sus administradores habría superado ya los niveles de ventas previos al Covid, salgo en la Península Ibérica, su segundo mayor mercado por facturación.

A pesar del impacto sin precedentes del coronavirus, la compañía gallega, que sigue participada de forma minoritaria por Puig, continuó con su plan de expansión internacional con la apertura de tiendas en Bélgica, Italia y Países Bajos, donde puso en marcha filiales.