Bimba y Lola cambia su apuesta tras el Covid: sale de Italia y Hong Kong y entra en Alemania

La textil de las hermanas Uxía y María Domínguez invirtió más de 13 millones de euros este año en la compra de los terrenos de su nueva sede en Vigo y su nave logística en Mos

Bimba y Lola

Imagen de las instalaciones de autoconsumo en el centro logístico de Bimba y Lola en Mos

Bimba y Lola, la cadena de lujo asequible de las hermanas Uxía y María Domínguez, cerró el ejercicio 2020 con unas pérdidas netas consolidadas de cinco millones de euros, frente a los beneficios de 18,2 millones el año precedente, y una cifra de negocio de 164,5 millones de euros, frente a los 225,9 millones de 2019, un 27% menos. Así lo evidencian las cuentas del grupo remitidas al Registro Mercantil, que también exponen a las claras, la reordenación del mapa de tiendas y mercados de la compañía de origen vigués, que decidió dejar atrás, al menos físicamente, Italia y Hong Kong.

Al igual que hizo Inditex, centrada en su plan de optimización y digitalización de espacios, Bimba y Lola también redujo su red comercial. A finales de febrero de 2021 (cuando la compañía cerró su año fiscal), contaba con 269 puntos de venta frente a los 286 que sumaba doce meses antes. Indica en el informe de gestión de la sociedad cabecera del grupo, Bimba y Lola Studio, que durante el año del Covid, la dirección “implementó medidas encaminadas a mitigar el impacto del descenso de la actividad y a preservar la liquidez”, entre las que destacan: “la maximización del potencial del canal de ventas online y la reducción de los gastos de explotación, principalmente a través de la renegociación de los contratos de arrendamiento y el cierre de 25 puntos de venta”. Eso sí, las hermanas Domínguez avanzan que, una vez superado el impacto de la pandemia, continuarán con el proceso de expansión iniciado años atrás “introduciéndose en nuevos mercados en los que espera obtener resultados positivos que contribuyan al crecimiento del grupo”.

Baja Italia, sube Alemania

Dentro de ese proceso de racionalización, durante el ejercicio de la pandemia, Bimba y Lola procedió “al cierre de sus tiendas en Italia y Hong Kong”, si bien en el país europeo sigue teniendo presencia online. Por contra, el año del Covid desembarcó en los mercados de Ucrania y Paraguay. Este 2021, además, aterrizó en Alemania (donde ya operaba a través de Internet) con tres establecimientos.

Según la información que acompaña a sus cuentas anuales, en España, a cierre del ejercicio 2020, la textil contaba con 157 tiendas, frente a las 168 que contabilizaba un año antes. México se mantiene como su segundo mercado con 34 establecimientos, al igual que Portugal con 20. Por contra, su presencia también menguó en Francia, de 14 a 8 tiendas, en Reino Unido, de 8 a 6, y en Corea del Sur, de 7 a 6.

Presente el año de la pandemia en 15 mercados, Bimba y Lola perdió dinero en todos ellos a excepción de Portugal, Singapur y Chile. En este último territorio se anotó unos beneficios de 1,7 millones de euros, frente a las ganancias de 260.000 euros de 2019.

En España, pasó de ganar 16,6 millones de euros a perder 1,4 millones, mientras que en Francia se anotó unas pérdidas de 1,3 millones de euros. A pesar de su pequeña red, el mercado italiano se anotó las mayores pérdidas, de 2,4 millones de euros, mientras que Hong Kong se quedó con 316.000 euros en rojo.

Cierre de tiendas: un impacto de tres millones

Hay que tener en cuenta que, durante el pasado año, los cierres de tiendas acometidos en España, Francia, Hong Kong y Reino Unido originaron unas pérdidas que rozaron los tres millones de euros.

No obstante, a pesar de los repliegues en la red durante la pandemia, durante el ejercicio 2021, la compañía –que tiene en su consejo de administración a Jesús Domínguez, padre de Uxía y María y uno de los propietarios de Textil Lonia, y a José María Castellano, quien fue vicepresidente de Inditex– ha continuado invirtiendo en su crecimiento.

Trece millones de euros en compras de terreno

Destaca, como actuaciones más relevantes realizadas a cierre de ejercicio, la adquisición, en marzo de este año, “de unas fincas y naves sitas en la avenida de Madrid de Vigo” para la ubicación de su nueva sede central por un importe de 8,2 millones de euros (de los algo más de 800.000 ya habían sido abonados).

Un mes después, la sociedad dependiente Bimba y Lola Logística adquirió la nave logística de O Santiaguiño, en el ayuntamiento de Mos, que hasta entonces mantenía arrendada por 5,2 millones de euros.