Los sindicatos acusan a Cándido Hermida de cubrir sus despidos con empleados de ETT

La plantilla de Cándido Hermida convoca una manifestación para este viernes en Narón en protesta por el despido de 23 trabajadores y la subcontratación de personal

Cándido Hermida

Protesta de los trabajadores de Cándido Hermida frente a la sede de la compañía. Europa Press

Movilizaciones a la vista en Cándido Hermida por el despido de 23 trabajadores. A través de una rueda de prensa frente a la sede de la firma en Narón, uno de los empleados despedidos ha asegurado que «los sindicatos UGT, CIG y CCOO como el conjunto de la plantilla» se oponen «de manera rotunda a estos despidos» y han convocado una manifestación para este mismo viernes.

Los trabajadores que han sido cesados reclaman su readmisión al entender que su salida del histórico proveedor de firmas como Inditex, Carolina Herrera o Purificación García «no está justificada”. A su juicio, en las cartas de despido que han recibido se alegan «causas económicas», mientras se está contratando a otros operarios a través de empresas de trabajo temporal (ETT).

En esta línea, según denuncian los sindicatos es “incomprensible que una empresa que tiene problemas económicos esté dispuesta a asumir un alto coste en indemnizaciones, al despedir al personal que le va a salir más caro, debido a su antigüedad», ya que la media de años en las empresas de todos ellos se sitúa en los 15.

Subcontratación de trabajadores

Los afectados critican que se “subcontrate el trabajo, en donde la supuesta mala situación económica es una falacia, ya que al tiempo que se despide, se contrata a nuevos operarios a través de empresas de trabajo temporal», incidiendo que «se prescinde del personal más formado mientras tienen problemas para sustituirlo por mano de obra cualificada».

Al mismo tiempo critican que otro personal de Cándido Hermida «con altos salarios, no se vieron afectados por los ERTE y que siempre se ha caracterizado más por su docilidad que por su profesionalidad”, unas críticas a las que añaden «la mala fe de la dirección”, que, a su juicio, “queda demostrada en no ponerse en ningún momento en contacto con la representación legal de los trabajadores, hasta una vez consumados los despidos”.

Tras una reunión celebrada este miércoles «la dirección se reafirmó en la decisión tomada, sin dar ningún tipo de explicación más allá de las que ya aparecen en las cartas de despido», además de trasladar a los sindicatos que «los ajustes van a continuar», pero sin más especificación, unos movimientos en los que ven como por parte de la empresa “amedrentar al personal e intentar rebajar las condiciones laborales, algo que ya pretendieron en el 2019 con una tentativa para desregularizar la jornada laboral a su antojo, pero que no fue posible por el rechazo de la plantilla».