Nestlé pagó 5.000 millones a KKR para ampliar el negocio de vitaminas que Isla y Navratil quieren traspasar
El grupo suizo, que sigue empeorando su rentabilidad, pretende dar la vuelta a la última gran operación de Mark Schneider como CEO, cuando pagó 5.750 millones de dólares a KKR por las principales marcas de Bountiful
Pablo Isla y Philipp Navratil. Nestlé
Nestlé ha ejecutado su primera gran desinversión en la etapa de Pablo Isla como presidente con el traspaso del 50% de su división de aguas a Platinum Equity, dueño de la pesquera gallega Iberconsa. La operación, que aportará cerca de 3.000 millones de ingresos a la multinacional suiza, llega en medio de un proceso de reestructuración para adelgazar en alrededor de 16.000 empleos la compañía, con los ingresos y la rentabilidad a la baja y con síntomas de inestabilidad en bolsa, que llevaron a la compañía a caer un 8% el día que anunció la venta y sus resultados semestrales.
En realidad, Isla y el nuevo CEO, Philip Navratil, ejecutaron un plan que llevaba tiempo sobre la mesa. Nestlé planteó ya en la etapa del anterior CEO, despedido por una relación amorosa con una subordinada, el traspaso del negocio de aguas, al igual que el de vitaminas y, más recientemente, el de helados. Esta estrategia estaría encaminada a tomar impulso en bolsa tras ante la atonía de la acción de los números del gigante helvético. Desde agosto de 2022, cuando dimite Mark Schneider, CEO durante ocho años de la compañía, los títulos se depreciaron un 11%. En lo que va de 2026, ya con el tándem formado por Navratil e Isla al frente, se revalorizan un 5%, pero tras encajar otra dura caída tras la presentación de resultados. “Estamos afinando nuestra cartera. La alianza estratégica para el negocio de aguas es un paso importante en esta dirección. Se trata de enfocarnos para ganar”, dijo el consejero delegado del grupo.
Las desinversiones que vienen
La posibilidad de acelerar las desinversiones supone una enmienda a la última etapa del propio Schneider, que en 2021 hizo una apuesta de 5.000 millones por expandir el negocio de vitaminas y suplementos alimenticios. Ese año, Nestlé compró a KKR las principales marcas The Bountiful Company, incluyendo los productos de Nature’s Bounty, Solgar, Osteo Bi-Flex y Puritan’s Pride, así como el negocio de marcas privadas de la compañía en Estados Unidos. La operación estaba encaminada a acelerar el crecimiento del grupo, que pagó al fondo estadounidense 5.750 millones de dólares, algo más de 5.000 millones de euros al cambio actual.
La nueva adquisición se integró en Nestlé Health Science. Esta división, según las cuentas anuales de Nestlé, facturó 6.551 millones en 2025, con un resultado operativo de 709 millones. Tiene una cifra de negocio similar a la de Nespresso (6.481 millones), aunque con menor rendimiento, pues el café aportó un resultado operativo de 1.136 millones. Antes de la remodelación de la cúpula, el grupo estudiaba la venta de algunas de esas marcas adquiridas a KKR, si bien la estrategia de Isla y Navratil mantendrá la nutrición como elemento de crecimiento junto a las divisiones de café, mascotas, alimentación y snacks, según trasladó a principios de este año la compañía.
Con el foco puesto en estas áreas, el consejero delegado también avanzó la intención del grupo vender el resto de su negocio de helados a Froneri, con la que mantiene una alianza desde hace años en este segmento. Navratil aseguró que estaban en «negociaciones avanzadas» para culminar la operación.
La rentabilidad de Nestlé
Los resultados del primer semestre de Nestlé depararon una caída de los ingresos del 2,5%, hasta los 43.109 millones de francos suizos, unos 38.000 millones de euros. El beneficio neto descendió un 31,4% en la comparativa interanual, perjudicado por los costes de reestructuración. El margen bruto de beneficio se situó en el 46,4%, 0,2 puntos por debajo del de hace un año; y el margen subyacente (UTOP margin) cayó 0,1 puntos, hasta el 16,4%. Ambos parámetros, eso sí, mejoran si se comparan con el segundo semestre de 2025, cunado fue del 44,6% y del 15,7%, respectivamente.
Los parámetros de rentabilidad explican algo sobre la venta del 50% del negocio de aguas. Nespresso tiene un margen operativo subyacente del 20,7%, mientras que la división de aguas y bebidas tenía a cierre del semestre un margen del 9%. Está también muy por debajo de las divisiones de café, con un 19%; mascotas, con un 21,8%; nutrición, con un 19,8%; y alimentación y snacks, con un 17,4%.