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Schreiber, proveedor de Mercadona, esquiva las condenas por el cártel de la leche que sufren Nestlé, Danone o Capsa
La Audiencia Provincial de Barcelona, con discrepancias entre los magistrados, absuelve al fabricante de yogures de Mercadona de indemnizar a los ganaderos en al menos cuatro demandas al no considerar probado que su conducta afectara a los precios de la leche
Protesta de ganaderos de Unións Agrarias, que arrojan leche de Clun en un establecimiento comercial / Unións Agrarias
La cascada de demandas que está resolviendo la Audiencia Provincial de Barcelona sobre el cártel de la leche tienen un razonamiento común. Compañías como Lactalis, Nestlé, Capsa o Danone están siendo condenadas a indemnizar a los ganaderos, abonando un 2% adicional sobre el precio de la leche adquirida a las granjas que, a juicio de los magistrados, compensaría el teórico infrapecio percibido por los productores a causa de las prácticas colusorias. Sin embargo, la Audiencia ha establecido una excepción, una suerte de superviviente entre las ocho empresas sancionadas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia en 2019. Se trata de Schreiber Foods, la multinacional estadounidense con tres fábricas en España y el principal fabricantes de yogures para la marca blanca de Mercadona.
El pasado mes de febrero, los magistrados de la sección 15 absolvieron a la heredera de Senoble en, cuando menos, cuatro demandas presentadas por ganaderías de Cantabria, Cádiz y Palencia, al entender que no estaba probado que su participación en los intercambios de información hubiera alterado el mercado de suministro de leche y hubiera diezmado los precios pagados a las granjas por sus productos. Esas mismas sentencias, curiosamente, condenan a Lactalis, Danone, Nestlé y Capsa a indemnizar a los productores con una compensación del 2% sobre el volumen de leche vendida durante el periodo de actividad del cártel, según Competencia, entre 2000 y 2013.
Los magistrados, por tanto, diferencian la conducta de Schreiber de la del resto de integrantes del cártel y también la incidencia que su participación tuvo en los precios percibidos por las granjas y que, a su entender, fue ninguna. El proveedor de Mercadona, sin embargo, fue sancionado por Competencia junto a sus compañeros de fatigas, eso sí, con una cuantía menor, algo menos de un millón de euros frente a las multas de 21 millones de Capsa, el brazo industrial de Central Lechera Asturiana; de 20,2 millones de Danone: los 8,5 millones de Pascual; o de casi 22 millones de Lactalis, el grupo que más leche recoge en España y que transforma en marcas como Puleva, Président o El Ventero.

Schreiber y las demás
El grupo norteamericano logra salvar las reclamaciones de las granjas porque la Audiencia Provincial considera que su participación en el cártel fue muy limitada. Donde más se extiende respecto a Schreiber es en una sentencia del 13 de febrero sobre una demanda de más de dos millones de una empresa ganadera de Cádiz. En esa resolución, los magistrados argumentan que, según la resolución de la CNMC, la intervención del proveedor de Mercadona en el cártel se circunscribe a «un único intercambio puntual de información sobre ganaderos, producido en septiembre de 2013, sin que se le atribuyan contactos relativos a precios, estrategias comerciales o excedentes, ni una participación continuada en la conducta sancionada».
La Audiencia Provincial expone que «no consta en el expediente administrativo, ni ha sido alegado ni probado en este proceso, que Schreiber
participara en intercambios orientados a influir en los precios de compra de la leche cruda, ni que adoptara decisiones comerciales derivadas de dicho contacto que pudieran haber incidido en el precio abonado a los productores». En base a esto, concluye que la actuación imputada a la antigua Senoble «carece de entidad suficiente para integrarse en la dinámica colusoria que sirve de base a la presunción judicial de daño apreciada respecto del resto de demandadas».
Discrepancias en la sala
Las sentencias detallan que salvar a Schreiber no suscitó unanimidad entre los magistrados, aunque fue la opinión mayoritaria. En esa misma resolución del 13 de febrero consta un voto particular del magistrado Luis Rodríguez Vega, que discrepa con la absolución del fabricante de yogures Hacendado. «La sanción de Schreiber Foods como partícipe en una infracción única y continuada presupone que existía un plan global que perseguía un objetivo común de todos los partícipes: controlar el mercado de aprovisionamiento de leche cruda de vaca durante el periodo infractor», señala Rodríguez Vega, que invoca la sentencia de la Audiencia Nacional que confirmó la existencia del cártel.
Concretamente, recuerda que la Audiencia Nacional sostiene que el intercambio puntual de información sobre ganaderos de Schreiber sea una conducta aislada y desligada de la sancionada con carácter general, sino que se integra en la infracción única y continuada porque «la actora conoce y participa del plan común». Y este no es otro que » controlar el mercado de aprovisionamiento de leche durante el periodo infractor precisamente a través de los intercambios de información que en el contexto en el que se han producido, también en 2013, han permitido a las empresas, entre ellas Schreiber reducir el nivel de incertidumbre y competencia entre ellas y paralelamente la capacidad de negociación de los ganaderos en la venta de su producto».