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Lactalis, Capsa, Río, Reny Picot e Inleit recogen el 55% de la leche que produce Galicia en pleno recorte de precios
Los dos grandes proveedores de Mercadona, Entrepinares y Naturleite, alcanzan el 10,8% de manera conjunta, un volumen que solo superan Lactalis y Capsa; Unións Agrarias estima que los ingresos de los ganaderos gallegos caerán 186 millones con los nuevos contratos
Ganaderos interceptan un camión en Teixeiro (A Coruña) y tiran leche procedente de Portugal – UNIÓNS AGRARIAS
Más de la mitad de la leche que produce el sector ganadero de Galicia, el territorio con mayor producción láctea de España, es recogida y transformada por cinco grupos empresariales. Lactalis, Capsa, Lence, Reny Picot e Inleit adquieren, aproximadamente, el 53,5%, algo más de 1,6 millones de toneladas anuales. Son las cinco compañías con mayor cuota en la comunidad, aunque solo las dos primeras superan el 10%. Tras ellas hay seis empresas que suman, de manera conjunta, otro 27,5% de la recogida: Entrepinares, Celta, Clun, Naturleite, Aira y Nestlé, todas por encima de las 100.000 toneladas anuales.
Dentro de la industria, Lactalis es el operador más importante. La multinacional francesa, con más de 30.000 millones de ingresos anuales, recoge, según sus propios datos, unas 500.000 toneladas de leche en Galicia, aproximadamente la mitad del suministro de su división española. El grupo tiene plantas en Vilalba y Nadela y comercializa marcas como Puleva, Ram, El Ventero, Président o Flor de Esgueva. Su cuota de recogida en territorio gallego se sitúa aproximadamente en el 16,3%, según datos recopilados por la Fundación Juana de Vega.
Después de Lactalis, Capsa es la compañía con más impacto en los ingresos del sector ganadero, ahora en pie de guerra por los recortes en la renovación de contratos de abril. El brazo industrial de Central Lechera Asturiana, dueño de la planta de Larsa, recoge algo más del 11% de la leche de las granjas gallegas. En el último dato que hizo público en su memoria, correspondiente al año 2023, obtenía 340.000 toneladas a las explotaciones de Galicia. Según fuentes de las organizaciones agrarias, Lactalis estaría ofreciendo un precio base de 38 céntimos por litro y Capsa de 39, que podrían alcanzar, respectivamente, los 45 y 46 céntimos por litro con las primas en el mejor de los casos.
Acciones contra Lactalis, Inleit y Reny Picot
Lence, la mayor compañía láctea gallega, dueña de Río y Leyma, recoge en torno al 9,5% de la producción láctea gallega y paga un precio base de 40 céntimos. Reny Picot es el cuarto grupo por volumen de recogida, en torno al 8,5%; e Inleit el quinto, con un 7,2%. Ambos tienen un precio base también de 40 céntimos, con un recorte especialmente acusado en el caso de la planta de Teixeiro, propiedad de la norteamericana Rich Corporation, ya que la bajada para los contratos de abril alcanzó los siete céntimos. La del productor asturiano fue de cuatro céntimos.
En una rebaja de precios general de la industria, estas empresas encajaron algunas de las protestas de los ganaderos, alarmados por el intenso tijeretazo. El Sindicato Labrego Galego protestó en la planta lucense de Lactalis y denunció que Reny Picot dejó de recoger a cuatro granjas de Ribadeo que no aceptaron el recorte en los contratos. Unións Agrarias, por su parte, llevó a cabo acciones contra la entrada de leche foráneo, una de ellas vertiendo 15.000 litros de producto procedente de Portugal que estaban siendo transportados en una cisterna a la factoría de Inleit.
La influencia de Mercadona
Después de Liasa, la sociedad que controla la planta de Teixeiro, se situaría Entrepinares, fabricante de quesos para Mercadona con fábrica en Vilalba y un volumen de recogida del 7,2% de la producción gallega, situándose por encima de las 200.000 toneladas. Le sigue Celta, con un 5,9%; Clun, con un 4,25%; y Naturleite, con un 3,6%, según las estimaciones de la Fundación Juana de Vega.
Los dos grandes proveedores de la cadena de Juan Roig, con sus plantas en Vilalba y Meira, alcanzarían de manera conjunta una cuota del 10,8%, solo por detrás de Lactalis y Capsa, que también empezó a producir para Mercadona desde las instalaciones de Larsa en Outeiro de Rei. El principal grupo de supermercados de España tiene una poderosa influencia en la fijación de precios en los lineales, el eslabón más alto de la cadena de valor, y también tiene una relevante penetración industrial por el fuerte vínculo con el quesero vallisoletano y la filial de Covap. Fuentes del sector reconocen esta influencia, aunque no perciben que Mercadona utilice la leche como producto reclamo, una práctica que contribuye a hundir los precios en el resto de la cadena.
Aún sin contar los trabajos de Capsa para Hacendado, la cuota de recogida de Entrepinares y Naturleite supera la de Celta y Clun (agrupación de cooperativas en la que está Feiraco, Melisanto y Os Irmandiños), que anunciaron una alianza hace unos meses denominada CoRural cuyo desarrollo está por ver. De manera conjunta alcanzarían un volumen de recogida del 10,2% de la producción.
Con cuotas de recogida inferiores estarían la cooperativa Aira (3,4%), Nestlé (3,2%), Celega (3,17%), Leite Noso (3,1%), Pascual (2,9%) o Danone (2,1%).
Lo que enseña Reny Picot en Ribadeo
Los ganaderos han percibido en los últimos años unos precios altos por la leche, que dejaron rentabilidad en las granjas. En el otoño de 2022, empujado por la inflación, se alcanzó un récord, con explotaciones percibiendo 60 céntimos por litro. Aunque en las renovaciones posteriores los precios fueron corrigiéndose a la baja, los contratos para esta primavera suponen un recorte más serio, que dejarán sin apenas márgenes a los ganaderos más allá de los ingresos de la PAC.
La leche es un producto perecedero, por lo que las granjas tienen una capacidad de negociación limitada con la industria. No pueden almacenar su producto y esperar mejores ofertas. De las cuatro explotaciones que rompieron con Reny Picot en Ribadeo, dos de ellas no encontraron comprador alternativo y tuvieron que tirar leche.
Los mecanismos articulados para empoderar al sector primario y proteger la cadena de valor, como el paquete lácteo o la Ley de la Cadena Alimentaria, no tienen mecanismos de respuesta efectivos en casos de bajadas repentinas de precio, a pesar de las denuncias anunciadas por los ganaderos ante la AICA y Competencia. Los procesos sancionadores por comprar producto por debajo de coste son lentos y con multas de escaso importe, algunas de ellas tumbadas posteriormente en los tribunales.
El impacto para las granjas
Unións Agrarias calcula que las granjas de vacuno de leche gallegas recortarán sus ingresos en unos 186 millones con los nuevos contratos lácteos. “En el caso de una explotación media de 450.000 de kilos de producción al año, la rebaja impuesta en los contratos de 8 céntimos por litro supone unos 27.000 euros de caída en las rentas de la granja a lo largo del año”, explicó el pasado viernes en un comunicado. La organización advierte, además, que la bajada de precios se produce en un contexto de encarecimiento de costes para los ganaderos por el conflicto en Oriente Medio. Unións Agrarias estima que la producción se encareció unos seis céntimos por litro, contabilizando subidas del 45% en el gasoil, del 30% en los fertilizantes o del 15% en servicios agrarios.