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Taboada y Ramos, Covsa y Comsa prolongarán la Autovía da Costa da Morte tras la exclusión de Copasa y Dragados
La mesa de contratación propone adjudicar el contrato a la UTE liderada por Taboada y Ramos tras rechazar los argumentos de Copasa, que obtuvo la mejor valoración en el concurso pero incurrió en temeridad en la oferta
Proyecto para la prolongación de la Autovía da Costa da Morte / Xunta
La UTE formada por Taboada y Ramos, Covsa y Comsa se hace con las obras de prolongación de la Autovía da Costa da Morte, un contrato de algo más de 33 millones. La alianza formada por las dos constructoras gallegas, que ya ejecutaron los primeros 27 kilómetros de la vía, y por la empresa catalana, se impone en el concurso tras obtener la segunda mejor valoración técnica y presentar la tercera oferta más baja entre las que no incurrieron en temeridad, con un descuento del 7,4% sobre el presupuesto de licitación. Una vez propuesta la adjudicación por parte de la mesa, será la Axencia Galega de Infraestruturas la que formalice el contrato, para lo que deberá requerir nueva documentación a las adjudicatarias.
La victoria de Taboada y Ramos, Covsa y Comsa se produce tras las exclusiones de Copasa y Dragados, la filial de ACS. La más relevante es la del grupo ourensano, pues consiguió la mejor valoración técnica para realizar las obras y presentó una oferta económica más baja que la UTE ganadora. Sin embargo, dicha oferta incurrió en temeridad por un margen estrecho, pues ofreció un descuento del 9,3% cuando el máximo para no ser considerado anormal era del 9,17%.
La compañía que preside José Luis Suárez defendió que la experiencia, la optimización de costes y su implantación en Galicia le permitían realizar las obras «en condiciones de calidad y plazo» a esos precios, asegurando además que «son los habituales en la zona». Sin embargo, la mesa no atendió estos argumentos y mantuvo la exclusión, lo que derivó en la adjudicación a Taboada y Ramos, Covsa y Comsa.
Tampoco ganan Sacyr, OHLA o San José
La ampliación de la autovía permitirá conectar los casi seis kilómetros de distancia entre Santa Irena, en el municipio coruñés de Vimianzo, y la carretera AC-432, que comunica con Camariñas. La actuación conllevará la construcción de dos enlaces y la previsión de un tercero, tres viaductos, seis pasos superiores, tres pasos inferiores y seis obras de drenaje. El plazo de ejecución es de tres años.
Optaron al contrato 23 empresas agrupadas en 11 ofertas. Además de Dragados y Copasa, se quedan sin la obra Acciona, que participó en alianza con Canarga; Ferrovial, que presentó oferta en UTE con la coruñesa Construcciones López Cao; CRC, la empresa fundada en Ordes que se integró en Civis Corporation en 2006, en alianza con Amsa (Agustí y Masoliver); Sacyr y la ourensana Extraco; Vías y Construcciones, otra filial de ACS, junto a Gómez y Reino; OHLA, que formó equipo con XAC y Orega; Constructora San José, la mayor empresa gallega del sector, que se alió con Francisco Gómez y Cia; y Grupo Puentes, que optó al contrato junto a Seranco y Prace.