“Una red de proveedores locales no te salva de la incertidumbre, pero da una mayor capacidad de respuesta”
La catedrática de Organización de Empresas de la USC María Bastida y la directora de RSC de Gadisa Retail, Melisa Pagliaro, analizaron el impacto de los conflictos geopolíticos actuales en la empresa gallega y en el cumplimiento de criterios de sostenibilidad. "No podemos dejar que cambien las prioridades", indican
La catedrática de Organización de Empresas de la USC María Bastida y la directora de RSC de Gadisa Retail, Melisa Pagliaro, conversan sobre el cumplimiento de los criterios ESG en la empresa con la periodista de Economía Digital Galicia, Cristina Díaz Pardo
¿Puede el actual contexto geopolítico, los mecanismos proteccionistas norteamericanos o la guerra en Oriente Medio variar la hoja de ruta de las empresas gallegas en cuanto a inversión y cumplimiento en políticas de sostenibilidad? Es una de las preguntas que se lanzó este martes en la presentación en Santiago de Compostela de la sexta edición del Atlas Gallego de la Empresa Comprometida, iniciativa de Economía Digital Galicia que analiza la contribución de las compañías gallegas hacia una economía más sostenible. Tanto la catedrática de Organización de Empresas de la USC María Bastida como la directora de RSC de Gadisa Retail, Melisa Pagliaro, destacaron el cumplimiento de criterios ESG como parte de la identidad de muchos grupos, una apuesta que es difícil que se difumine pese a los vaivenes actuales.
“No creo que el discurso sobre la necesidad de cumplir con criterios de sostenibilidad vaya a cambiar por el momento actual, pero lo que sí que pueden cambiar, y es un riesgo, son las prioridades”, opinó Bastida. “En etapas convulsas y con inestabilidad, las empresas pueden focalizarse en asuntos como los costes, los suministros de energía… Estamos ante el riesgo de que las políticas de sostenibilidad sean consideradas como un lujo, y eso es algo sobre lo que hay que estar atentos”, alertó.
Más sostenibilidad, más competitividad
Ante eso, la catedrática insistió en que es necesario que las políticas de ESG sean entendidas como mecanismos que repercuten en la competitividad y, por lo tanto, mejora dentro de las empresas. Para eso, también apeló al “acompañamiento” por parte de las administraciones públicas. “Las instituciones deben acompañar, pero no con el palo, sino con la zanahoria”, reflexionó. “La sostenibilidad repercute en la competitividad, la manera de interactuar con el entorno y las personas son factores de competitividad. Hay que insistir y persistir en este discurso y en ese camino”, apeló.
La directora de RSC del grupo Gadisa Retail, Melisa Pagliaro, insistió en que, al menos para su corporación, “la sostenibilidad se entiende como una manera de hacer empresa”. “Está ligada a nuestra identidad. Somos una empresa 100% gallega que invierte en Galicia”, indicó, para explicar que el compromiso con el entorno genera unos costes, pero que estos son necesarios como parte del propio ADN diferenciador del grupo. “En 2025 impulsamos más de 2.400 iniciativas solidarias, deportivas y culturales”, expuso, un compromiso que requiere no sólo un esfuerzo inversor, sino de trabajo y coordinación entre distintas áreas del grupo.
Cadena de valor local
Sobre cómo impactan los conflictos geopolíticos mundiales en una empresa local, Pagliaro manifestó que siempre hay afectación, aunque reivindicó, en este punto, las ventajas de tejer una cadena de valor en proximidad.

“Aunque nuestra actividad de distribución alimentaria se desarrolla en Galicia, el aumento de los costes de los combustibles, por ejemplo, siempre impacta en los gastos logísticos”, expuso, a respecto de las derivadas de la situación en Oriente Medio. Sin embargo, reivindicó las ventajas de poseer “una red amplia de proveedores locales con relaciones estables”. “Eso no te salva de la incertidumbre, pero desde luego te da una mayor capacidad de respuesta que si dependiésemos de proveedores extranjeros”, resolvió.
Igualdad
En su mesa de diálogo, tanto Bastida com Pagliaro también abordaron el tema de las políticas de igualdad en la empresa gallega. Los resultados del Atlas indican que la mayor parte de las empresas de la comunidad cuentan con un grado de implantación relativamente consolidado de políticas de igualdad y conciliación. La mayoría de los grupos empresariales posee instrumentos formales para prevenir la discriminación y promover la conciliación laboral y familiar en una gran empresa gallega que tiene mayoría de empleo femenino.
Sin embargo, la presencia femenina en los órganos de dirección continúa evolucionando lentamente, incluso por debajo de los niveles de equilibrio recomendados en los marcos institucionales. Ante esta dualidad, la catedrática de Organización de Empresas indicó que existe todavía una “secuencia incompleta de la igualdad” en la empresa.
“Avanzamos mucho en políticas y medidas para facilitar la conciliación, pero ni las políticas ni las regulaciones sirven, sin embargo, para cambiar las culturas organizativas. Aprobar medidas es mucho más fácil que cambiar carreras o criterios de promoción”, sostuvo, para indicar que, en su opinión, es preciso abordar este asunto desde un punto de vista de cambio cultural, en el que se debe incidir.
“Las políticas de conciliación, en muchas ocasiones, sirven para compatibilizar la desigualdad, ya que no se enfocan en el liderazgo o la transformación. Estamos gestionando la desigualdad con burocracia y hay que cambiar las culturas corporativas”, argumentó.
El empleo en el sector alimentario gallego
La directora de RSC de Gadisa Retail convino en que “aún queda mucho camino por recorrer”, pero también apostó por poner en valor los avances y la posición en puestos de responsabilidad de directivas, especialmente en el sector alimentario.
“Muchas veces, cuando hablamos de liderazgo femenino, sólo nos fijamos en los órganos de representación, pero también hay que llamar la atención en nuestro sector, por ejemplo, en la dirección de tiendas o la responsabilidad de muchos mandos intermedios que son mujeres”, dijo, para indicar que, en el caso de la dirección de tiendas, “en más de un 53% esos cargos están ocupados por mujeres”. “En el sector de la alimentación el liderazgo femenino es una realidad”, dijo.