¿Somos estudiosos los gallegos?

¿Somos estudiosos los gallegos?

Alumnos de segundo de bachillerato asisten a clase con mascarilla en las aulas del Colegio Plurilingüe María Auxiliadora Salesianos, en Ourense, el 5 de junio de 2020. Foto: Efe/Archivo

La tasa de abandono escolar en Galicia se sitúa en el 12%, tres puntos por debajo de la media española (15%). En comparación es una tasa menor, sin embargo, sigue lejos de los estándares de la Unión Europea, que pretendía no superar el 10% de abandono escolar en 2020. Dicha cifra se obtiene de conocer cuántos jóvenes de entre 18 y 24 han terminado los estudios de educación secundaria obligatoria (ESO) y no han continuado su formación (o no la han terminado).

El dato de Galicia, siendo mejor que el de España, no es el mejor dentro del país. Así, de menor a mayor, País Vasco, Asturias, Cantabria y Madrid no llegan al 10% de abandono escolar y estarían dentro del objetivo europeo. Galicia estaría en un sexto puesto, detrás de Navarra. Las cifras, pese a continuar siendo altas, han disminuido enormemente en los últimos años. Desde 2009, en Galicia se ha reducido a la mitad, desde el 25,8%. En España ha bajado 14 puntos.

Según datos del Instituto Galego de Estadística (IGE) la diferencia entre sexos es muy llamativa en Galicia. La media de mujeres de 2019 es menos de la mitad que la de los hombres (8,2% frente a 16,7%). La diferencia en el conjunto de España no es tan drástica (13% frente al 21,4%).

«Las mujeres representan cada vez un mayor porcentaje de estudiantes, superando el número de hombres»

La inversión en educación en España es menor a la del conjunto europeo. Mientras que en España se dedica el 4% del PIB a la educación y el 9,6% del gasto público, en Europa esta cifra alcanza el 4,6 y 9,9% respectivamente. En Galicia, la inversión en educación estaría más próxima a esta cifra, con un 4,46%.

Más universitarias y mejores Universidades

La población universitaria ha ido en aumento en los últimos años. En el curso 2019-2020 había 1.663.358 estudiantes matriculados en las distintas Universidades gallegas. Cabe destacar que las mujeres representan cada vez un mayor porcentaje de estudiantes, superando incluso el número de hombres. Representan en las universidades gallegas el 54,9% de los estudiantes, el cuarto mayor porcentaje en el conjunto español. La media de mujeres según el INE en las Universidades españolas es del 55,6%.

El sistema universitario gallego es el séptimo más importante en España según el informe ‘Las universidades españolas. Una perspectiva autonómica 2020’. En relación a la calidad de sus enseñanzas, se analiza tomando como referencia la lista Forbes. La USC es el tercer mejor centro de España. Destaca por su antigüedad, su prestigio académico, la calidad del profesorado y su excelencia en investigación. En esta prestigiosa lista de Universidades españolas, en el puesto 19 se encuentra la Universidad de Vigo, valorada por su transparencia y buena gestión así como una especialización e investigación de calidad. El millar de estudios de I+D en marcha marcan la diferencia.

Disciplinas STEM en Galicia, una visión de futuro

Precisamente, hilado a este aspecto de I+D por el que se conoce a la UVigo, cada día es más importante la formación en disciplinas STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas por sus siglas en inglés). En comparación con otras regiones, Galicia tiene pocos titulados en grados STEM. En Galicia, tan solo un 50% de la población adulta (entre 16 y 74 años) tiene destrezas digitales, frente a los porcentajes del 67% y 66% de Madrid o Cataluña respectivamente. Además, tan solo el 13% de los matriculados en estas titulaciones son mujeres, según el informe “Estado de la ciencia 2020”.

«Seguramente, muchas de las personas que están estudiando la ESO trabajarán en profesiones que hoy en día no existen»

La transformación digital de la sociedad en general, no solo en los aspectos empresariales, exigirá enormes cantidades de personas bien formadas para afrontar los nuevos retos que se plantean. Seguramente, muchas de las personas que están estudiando la ESO trabajarán en profesiones que hoy en día no existen, y también muchos jóvenes que están trabajando en puestos que aportan poco valor intelectual, serán sustituidos por robots en el medio plazo, desapareciendo profesiones hasta ahora al uso como peajistas, mozos de almacén o conductores profesionales.

Hombres y mujeres, mujeres y hombres, tanto monta, monta tanto, como rezaba el leitmotiv de nuestros ancestrales Reyes Católicos. A personas iguales, cerebros iguales, mas allá de su sexo, debemos estar orgullosos de algunas cosas pero preocupados por otras.

La cuestión de la menor penetración de las carreras técnicas en las mujeres, en mi modesta opinión, no es otra cosa que fruto de nuestra cultura, donde a hombres y mujeres se nos iba orientando a profesiones o trabajos que la sociedad puntualmente consideraba más adecuado atendiendo a su sexo y complexión.

«Quizá sea en la educación donde Galicia recupere un poco las enormes diferencias que hay en otras cuestiones con el resto de España»

Todo esto visto con los ojos de hoy es un error, pero sin embargo debemos fijar nuestro análisis siempre en los espacios temporales en los que se desarrollaban los acontecimientos. Quizá sea en la educación donde Galicia recupere un poco las enormes diferencias que hay en otras cuestiones con respecto a otras comunidades de España, y mucho más con otras regiones europeas. El camino sin duda es largo y tortuoso, pero en este caso debemos estar moderadamente satisfechos por los resultados, tanto por la calidad de la enseñanza y sus conclusiones, como por la igualdad.

Esto no quiere decir que no haya capacidad de mejora, y seguro que una de las cuestiones pasa porque en Galicia se permitan desarrollar proyectos de universidades privadas que enriquezcan y compitan con capital privado con las universidades públicas. Así debe ser en una economía de libre mercado, y no dudo que así será.

¿Quién dijo miedo?