El dilema de Feijóo: una sucesión ‘exprés’ impulsaría a Rueda y desactivaría a Baltar

La fórmula para relevar al dirigente de Os Peares divide al PPdeG, que debate si es conveniente o no un congreso ante la falta de un liderazgo sólido

Alfonso Rueda, Manuel Baltar, Diego Calvo y Francisco Conde

Alfonso Rueda, Manuel Baltar, Diego Calvo y Francisco Conde

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

Hay dos frentes abiertos en la sucesión de Alberto Núñez Feijóo. Uno es el importante, el de la Xunta. El otro es el problemático, el del nuevo líder del partido y, en consecuencia, próximo candidato del PPdeG a presidir el Gobierno gallego. Ante la falta de un plan definido, que el nuevo presidente del PP emplazó a confeccionar este mismo mes, dirigentes del partido van desvelando su postura en público o en privado y evidenciando que no hay consenso sobre cómo debe hacerse el relevo, ni en la fórmula ni en la fecha.

Cierto es que Feijóo tiene tiempo para lograr un acuerdo más o menos amplio, pero el terreno se está volviendo resbaladizo. Dos presidentes provinciales, Manuel Baltar y Diego Calvo, han considerado que, en su opinión, habría que celebrar un congreso para elegir al próximo candidato a la Xunta. Normalidad democrática, al fin y al cabo. Sin embargo, otros dirigentes populares consideran que desestabilizaría al partido antes de las municipales debido a la falta de un líder que concite consenso suficiente para evitar una batalla entre varios candidatos, con el riesgo de división que comporta. Pragmatismo, por si acaso.

Ese líder podría ser Alfonso Rueda, el señalado por todos como relevo natural de Feijóo en la Xunta para los dos años que restan de legislatura. Sin embargo, ni el presidente del PP de Pontevedra ha expresado su voluntad de liderar el partido ni los movimientos que se producen a su alrededor hacen pensar en un paseo triunfal si llega a dar el paso. El vicepresidente de la Xunta habló este miércoles para agradecer los apoyos «públicos y privados» que está recibiendo y para asegurar que «habrá acuerdo» sobre la fórmula de la sucesión, lo que implica que no lo hay o que todavía no se ha buscado.

Tres escenarios

No parece sencillo de lograr, pues cada fórmula tiene beneficiados y perjudicados. A priori, hay tres escenarios:

El comité ejecutivo puede, estatutariamente, nombrar a un nuevo presidente sin necesidad de pasar por la celebración de un congreso. Feijóo pareció aludir a esta fórmula al señalar que no necesariamente habría que armar un cónclave pues todo lo que recogen los estatutos es democrático. Esta posibilidad requeriría de cierto consenso para ser viable, de lo contrario podría convertirse en un dedazo que socavaría las opciones de quien quiera optar a la presidencia del partido. La elección directa por el comité ejecutivo puede ser muy reglamentaria y poco democrática al mismo tiempo.

Una sucesión exprés con un congreso rápido favorecería, a priori, a la persona que Feijóo ponga en la Xunta, ya que dejaría escaso tiempo para confeccionar una alternativa. Perjudicaría, por ejemplo, a Manuel Baltar si decide dar el paso y postularse para presidir el partido. En cambio, beneficiaría a Rueda si es el elegido para liderar el Gobierno gallego.

La opción más lógica parece ser la de celebrar un congreso a lo largo de este año y que tanto el sucesor en la Xunta como el resto de dirigentes populares puedan optar a la presidencia. Sin embargo, sobre esta fórmula emerge el riesgo de la bicefalia a la que señalaba Diego Calvo, pues podría darse el caso de que quien gobierne en San Caetano ya no sea el líder del partido.

¿Vuelven los barones?

La provisionalidad en la que vive el PPdeG azuza el miedo a la división y a un incremento del peso que tienen los barones en el partido, hasta ahora agrupado en torno a Feijóo. Manuel Baltar fue el primero en posicionarse al señalar que Rueda tiene «muchísima ventaja» sobre el resto para acabar la legislatura como presidente de la Xunta, pero advirtiendo que el próximo candidato hay que elegirlo en un congreso. “Lo que está claro es que presido una provincia que siempre exhibe los mejores resultados de Galicia, que en este momento el gobierno más importante después de la Xunta que gobernamos es la Diputación de Ourense», añadió. Baltar ya maniobró en 2018 para presentarse como candidato si Feijóo daba el salto a Madrid, lo que no sucedió.

Alfonso Rueda, presidente de los populares de Pontevedra, se ha pronunciado lo menos posible hasta el momento. El vicepresidente solo comentó que había recibido apoyos de manera privada, pero sin hacer más apunte que ese sobre la posibilidad de presentarse o sobre la fórmula a emplear.

Diego Calvo, por su parte, también señaló la necesidad de un congreso y desaconsejó una bicefalia en el partido, es decir, que el líder del PPdeG sea distinto que el de la Xunta.

Entre los líderes provinciales, solo Elena Candia, de los populares lucenses, eludió pronunciarse respecto a la sucesión Fuentes del partido apuntan a que podría apoyar a Baltar en caso de que presente su candidatura.

El vicepresidente, Francisco Conde, o el portavoz parlamentario del PP, Pedro Puy, también han evitado hablar sobre el relevo de Feijóo.

Avatar

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp