Pablo Isla abandona el patronato de la Fundación Amancio Ortega
El presidente de Nestlé ha cesado como vocal en la obra social del fundador de Zara, cargo en el que se mantenía desde 2005, cuando se cumplen cuatro años de su salida de Inditex
Foto de archivo de Pablo Isla y Amancio Ortega durante la etapa del primero como presidente de Inditex, en un evento hípico celebrado en Casas Novas. Foto: Cabalar/EFE
Pablo Isla se desvincula del último cargo que, al menos a nivel formal, lo unía con el universo de Inditex. El flamante nuevo presidente de Nestlé acaba de abandonar el patronato de la Fundación Amancio Ortega, en el que ocupaba una vocalía desde 2005, año en el que se incorporó a la multinacional textil, entonces como vicepresidente y consejero delegado.
Según fuentes de la entidad sin ánimo de lucro consultadas por Economía Digital Galicia, el ejecutivo madrileño habría cesado de su cargo el pasado diciembre, al expirar su periodo de mandato (los órganos de la fundación se renuevan cada cinco años). Su salida de la entidad con sede en A Coruña se produjo justo cuando se cumplieron cuatro años de su anuncio de salida de Inditex, que fue a finales de 2021, aunque se materializó en marzo de 2022.
Pese a su marcha de Arteixo, el también ex de Altadis mantuvo hasta ahora su puesto como vocal de la obra social que, ahora, queda conformada, únicamente, por miembros del núcleo duro de Amancio Ortega.
El patronato, el ‘núcleo duro’ de Ortega
Tras la salida de Isla, y según figura en la propia página web de la fundación, el patronato de la misma queda integrado por Flora Pérez Marcote, que ocupa el puesto de presidenta desde 2023, y el propio Ortega Gaona como vocal fundador. Marta Ortega, hija de ambos y presidenta no ejecutiva de Inditex, ostenta el cargo de vicepresidenta primera, mientras que la histórica mano derecha de la familia, José Arnau, se mantiene como vicepresidente ejecutivo pese a que el pasado verano abandonó sus cargos como vicepresidente en Inditex y Pontegadea, el brazo inversor de la familia, a causa de su jubilación.
Roberto Cibeira, consejero delegado de Pontegadea y desde el año pasado, en un movimiento precisamente motivado por la jubilación de Arnau, consejero en Inditex, ocupa una vocalía.
La marcha de Isla del patronato no ha supuesto la entrada de ningún nuevo miembro.
Los cargos de Isla
La salida de Isla de la Fundación Amancio Ortega se produjo tan solo unos meses después de su ascenso a la presidencia del consejo de administración de Nestlé, un cargo que no es ejecutivo. El expresidente de Inditex accedió a su nuevo cargo en octubre del año pasado.
El nombramiento no estaba previsto que se materializase hasta el 16 de abril de este año, pero su predecesor, el veterano Paul Bulcke, decidió adelantar su salida en medio de la vorágine en la que se había sumido la empresa, que tuvo que despedir a su recién nombrado consejero delegado, Laurent Freixe, por ocultar una relación con una subordinada, circunstancia que incumplía sus códigos éticos.
Bulcke dio un paso atrás para acompasar el ascenso de Isla, consejero desde 2018, con el del nuevo CEO, Phillip Navratil.
La operación de salida de Buckle de Nestlé también acaba de propiciar que Isla acceda a otro consejo de administración de relumbrón, el de L´Oreal, participada por el gigante suizo. La pasada semana, la compañía francesa anunció que someterá a su junta general de accionistas, el próximo 24 de abril, el nombramiento de Isla como vicepresidente.
El movimiento tiene sentido, toda vez que, hasta ahora, quien ocupaba una de las vicepresidencias era, precisamente, Paul Bulcke, cuyo periodo en el cargo expira este abril.
La Caixa
Pablo Isla ya ha abandonado de forma efectiva la Fundación Amancio Ortega, un cargo que no era remunerado, pero se mantiene en el de la Fundación Bancaria La Caixa, al que accedió precisamente en febrero de 2022, meses antes de su marcha efectiva de Inditex.
Isla fue nombrado vocal junto con el entonces presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete.
Además, en la actualidad, se mantiene como consejero del órgano de supervisión de la alemana Bertelsmann y como presidente de su productora, Fonte Films.
Un cuarto de siglo de la fundación
La Fundación Amancio Ortega cumple este 2025 un cuarto de siglo de vida, los mismos que Pontegadea, el holding de la familia que es su principal financiador, y los mismos que hace que salió a bolsa Inditex.
La obra social se constituyó, de hecho, menos de dos meses después de que Inditex saltase al parqué y fraguase la gran fortuna de los Ortega. Según las crónicas, nació el 10 de julio de 2001. Inicialmente, según sus estatutos, nació destinada a “la promoción, fomento, desarrollo, ejecución y financiación de todo tipo de actividades que coadyuven a la difusión y la extensión de la cultura, de la educación, de la investigación y de la ciencia en cualquiera de sus manifestaciones”. Posteriormente, en 2008, amplió su objeto social a “la financiación de actividades propias de la acción social y asistencial”.
La fundación lleva a cabo su obra social gracias, en buena medida, a la aportación que recibe Pontegadea que, a su vez, se nutre de los dividendos de Inditex.
El pasado 2024, último ejercicio del que hay datos, el hombre más rico de España inyectó más de 765 millones de euros a su institución sin ánimo de lucro.
Con esa ingente inyección podrá cubrir todos sus compromisos de donaciones hasta 2028. Los compromisos de inversión adquiridos por la institución a cierre de 2024 ascendían a 541,8 millones. De estos, 253,6 millones correspondían al programa de protonterapia para la lucha contra el cáncer en España y Portugal; 10,5 millones a educación; 64,3 millones al programa de centros de atención integral a mayores en Galicia; y 210,3 millones a otros programas sociales.