Amancio Ortega celebra otro doble aniversario: 25 años de la salida a bolsa de Inditex y de su fundación
En mayo se cumplirán veinticinco años del salto al parqué de la matriz de Zara, cuyos títulos se han revalorizado casi un 1.800% en ese tiempo. También un cuarto de siglo de una obra social a la que el hombre más rico de España inyectó 765 millones para financiarla hasta 2028
Amancio Ortega frente a una de los centros de ancianos donados por su fundación a la Xunta
Este viernes, 30 de enero, la primera tienda de Zara de la historia, situada en la coruñesa calle Juan Flórez, cerró sus puertas. Una decisión empresarial motivada por la existencia de un establecimiento que, aunque histórico, ya no se ajusta a los parámetros actuales del grupo, que apuesta por flagships con gran integración tecnológica. Baja la persiana, curiosamente, poco menos de un año después de cumplirse 50 años de su apertura, convirtiéndose en imagen del aniversario de la marca estrella de Inditex. El grupo también cumplió años en 2025, 40 del nacimiento del gran paraguas bajo el que ahora se cobijan siete marcas distintas. Pero este 2026 también coinciden otras efemérides destacadas para el gigante de Arteixo. En mayo se cumplirá un cuarto de siglo de la salida a bolsa de la multinacional y unos meses después, en julio, de la Fundación Amancio Ortega, que se nutre precisamente de los dividendos que percibe el primer accionista de la compañía.
Salto a bolsa
De nuevo, un doble aniversario para Amancio Ortega, que el próximo 28 de marzo cumplirá 90 años, consolidándose como el decano del Ibex, ya que sigue manteniendo un asiento como dominical en el consejo de administración de Inditex, que revalidó por última vez en 2023 por un periodo de cuatro años.
Inditex celebrará sus bodas de plata con la bolsa española el próximo día 23 de mayo. Esa misma jornada, pero en 2001, el grupo saltó al parqué en una operación capitaneada por el ya fallecido José María Castellano. Desde entonces hasta ahora, el valor del grupo se ha incrementado en casi un 1.800%.
El nacimiento de la fundación
La obra social del primer accionista de Inditex se constituyó menos de dos meses después, el 10 de julio de 2001. Inicialmente, según sus estatutos, nació destinada a “la promoción, fomento, desarrollo, ejecución y financiación de todo tipo de actividades que coadyuven a la difusión y la extensión de la cultura, de la educación, de la investigación y de la ciencia en cualquiera de sus manifestaciones”. Posteriormente, en 2008, amplió su objeto social a “la financiación de actividades propias de la acción social y asistencial”.
Ortega Gaona ocupó la presidencia de la fundación que lleva su nombre hasta el verano de 2023, cuando cedió el cargo a su mujer, Flora Pérez Marcote, y la hija de ambos, Marta Ortega, presidenta no ejecutiva de Inditex, ascendió al cargo de vicepresidenta primera. El veterano empresario se mantiene en el patronato con el cargo de vocal fundador rodeado de personas de su máxima confianza. Su histórica mano derecha, Jose Arnau, que el pasado año se jubiló de sus cargos en Inditex y Pontegadea (la patrimonial de la familia), ocupa el puesto de vicepresidente ejecutivo. También está presente como vocal su sucesor en el holding, Roberto Cibeira.
Pese a su salida de Inditex en marzo de 2022, el movimiento que dio paso al ascenso de Marta Ortega y Óscar García Maceiras a la cúpula de la textil, Pablo Isla, hoy flamante presidente del consejo de administración de Nestlé, continúa en el patronato de la fundación como vocal.
Aniversario dulce en el Ibex
Inditex saltó a bolsa el 23 de mayo de 2001. Entonces, hace casi 25 años, el folleto que los de Arteixo trasladaron al supervisor bursátil apostaba por colocar sus acciones a un precio que oscilaba entre los 13,5 y los 14,9 euros, de forma que la compañía se valoraba en un máximo de 9.200 millones de euros. Una cantidad que, hoy en día, teniendo en cuenta la inflación, rondaría los 14.500 millones de euros.
En cualquier caso, el ascenso de Inditex en bolsa en estos 25 años ha sido meteórico. Este viernes, cerró la sesión en el Ibex con la acción rebotando un 1,66%, hasta los 55 euros. Su capitalización bursátil en estos momentos asciende a 171.415 millones de euros, un 1.763% más que cuando salió a bolsa. Y, si se hace caso a algunos analistas, su valor en bolsa seguirá ascendiendo.
Por ejemplo, este mismo mes, Royal Bank of Canada emitió un informe en el que le otorgaba un precio objetivo de 62 euros, lo que elevaría su capitalización más allá de los 193.000 millones de euros. Su avance en bolsa dependerá, en gran medida, de si cumple con las expectativas del mercado de cara a la presentación de sus resultados anuales, lo que será el próximo marzo.
El consenso de mercado prevé que cierre el ejercicio, este febrero, con una cifra de negocio de 39.862 millones de euros, un 3,19% más que 2024, y con un resultado neto que por primera vez superará los 6.000 millones. En concreto, cerca de 6.150, casi un 5% más. Algo, claro está, que se traducirá en más dividendos para el accionista.
El mercado siempre ha sido exigente con Inditex, debido precisamente a los grandes crecimientos que se ha anotado en los últimos años. El ritmo más bajo del último ejercicio hizo que fuese penalizado en bolsa buena parte del 2025, pese a repuntar en la última parte del año ante las expectativas de crecimiento.
Cuando la textil salió a bolsa, José María Castellano, por aquel entonces consejero delegado del grupo, indicó que el desembarco en parqué no se realizaba “para captar recursos, sino por una razón de continuidad”. Aseguró que no necesitaba liquidez para financiar la expansión del grupo, sino para que el mercado se convirtiese “en el referente” que guiaría la gestión de la compañía, exigiéndole cada vez mejores resultados.
Una salida que fraguó una fortuna
Hace 25 años, la matriz de Zara apostó por colocar en el mercado el 26,09% de su capital social, incluyendo también esta cantidad los títulos correspondientes a las opciones de compra de las entidades colocadoras, los green shoes. El su primera jornada en bolsa, el valor concluyó la sesión con una revaloración del 22,45%.
Según su folleto de salida a bolsa, del 22,69% del capital social de Inditex sacado a oferta, sin tener en cuenta los green shoes, el 44,59% se reservaba en este caso para tramo minorista, el 12,97% para inversores institucionales españoles, un 38,91% para internacionales y un 3,53% para empleados. La salida a bolsa fue fundamental para fraguar parte de la actual fortuna del clan Ortega, y es que en el folleto de emisión, la compañía indicaba que los accionistas que se habían adherido a la oferta de venta eran Amancio Ortega, Rosalía Mera, Dolores Ortega Renedo, Sandra Ortega, Primitiva Renedo Oliveros, Marta Ortega Pérez, Josefa Ortega Gaona, José María Castellano y Juan Carlos Rodríguez Cebrián.
Dividendos y obra social
El resurgir de Inditex en bolsa estos últimos meses ha disparado la valoración de la fortuna de Amancio Ortega. Este viernes se situaba el puesto número 9 de los más ricos del mundo, según el índice actualizado a tiempo real de Forbes, con un patrimonio estimado en 122.560 millones de euros.
El cálculo se basa, en buena medida, en el valor de su paquete accionarial de casi un 60% en Inditex pero también, claro, de lo que percibe cada año vía dividendos de Inditex en base al mismo.
Prevén los analistas que este 2026 podía embolsarse cerca de 3.300 millones de euros ya que sostiene que la multinacional podría repartir cerca de 1,8 euros por título en concepto de retribución al accionista.
De ahí, de los dividendos de Inditex se sostiene en gran medida su obra social. El pasado 2024, último ejercicio del que hay datos, el hombre más rico de España inyectó más de 765 millones de euros a su institución sin ánimo de lucro. El empresario recibió 2.845 millones en 2024 por el dividendo de Inditex, lo que significa que destinó a su fundación una partida equivalente al 26,8% de la retribución de la multinacional.
Con esa ingente inyección podrá cubrir todos sus compromisos de donaciones hasta 2028. Los compromisos de inversión adquiridos por la institución a cierre de 2024 ascendían a 541,8 millones. De estos, 253,6 millones correspondían al programa de protonterapia para la lucha contra el cáncer en España y Portugal; 10,5 millones a educación; 64,3 millones al programa de centros de atención integral a mayores en Galicia; y 210,3 millones a otros programas sociales.