La Xunta pone el foco en la hostelería: reabre los bares, pero intensifica los controles

"El objetivo, que hasta ahora se mantenía en controlar la movilidad y los cierres perimetrales, se va a centrar en el control del cumplimiento de las normas en la hostelería", advierte también la Delegación del Gobierno

Los hosteleros gallegos escenifican el "entierro" del sector, cerrado por la pandemia

Los hosteleros gallegos escenifican el «entierro» del sector, cerrado por la pandemia

La desescalada de la tercera ola del coronavirus en Galicia arranca este viernes, con la reapertura a medio gas de la hostelería en casi toda la geografía gallega. Las medidas de alivio, no obstante, no convencen al sector, que intensifica sus movilizaciones para reclamar indemnizaciones y que insiste en la necesidad de no ser “criminalizada”. De momento, este miércoles, Xunta, Delegación de Gobierno y ayuntamientos han acordado impulsar un plan de coordinación para garantizar la seguridad en la desescalada que, precisamente, pone el foco en estos establecimientos. Si durante el último mes, los cuerpos de seguridad se centraron en el cumplimiento de las limitaciones de movilidad, ahora, la mirada está puesta en bares y restaurantes.

Al encuentro, con presencia de representantes de la Guardia Civil y la Policía Nacional, han asistido, por videconferencia, el vicepresidente primero de la Xunta, Alfonso Rueda, y el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, así como el delegado del Gobierno, Javier Losada, y el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), Alberto Varela.

Casi 17.000 controles en un mes

En la reunión de este miércoles, el delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, informó de que, desde la entrada en vigor del nivel de máxima alerta de restricciones sanitarias, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado han llevado a cabo 16.903 controles. «El objetivo, que hasta ahora se mantenía fundamentalmente en controlar la movilidad y los cierres perimetrales, se va a centrar en el control del cumplimiento de las normas en la hostelería«, apuntó.

En cuanto al balance de los controles efectuados desde el pasado 27 de enero, la Policía y Guardia Civil han formulado un total de 6.054 propuestas de sanción administrativa y han sumado 90 detenciones. Además, ambos cuerpos han identificado a 245.923 personas y controlado a 175.886 vehículos.

Por su parte, el vicepresidente primero de la Xunta, Alfonso Rueda, insistió en la necesidad de “no dar pasos atrás” y que se retome la actividad hostelera con la “máxima seguridad”. En esta línea, incidió en la importancia de «proteger a los establecimientos y la mayoría de los clientes que son responsables y respetan las normas» y, al mismo tiempo, “vigilar con este dispositivo a aquellos negocios y clientes incumplidores”.

Aforos

Rueda indicó que los ayuntamientos se encargarán de garantizar el cumplimiento de las restricciones vigentes en los negocios de hostelería con sus policías locales y en colaboración con el resto de fuerzas y cuerpos de seguridad.

En concreto, los agentes velarán que el local tenga expuesto en el exterior y en un lugar visible el aforo máximo permitido en base a las normas vigentes en cada momento y se controlarán, añade, los horarios de apertura y cierre y que tanto clientes como empleados respeten las medidas de prevención como la distancia de seguridad y el uso obligatorio de mascarilla.

El papel de los ayuntamientos

Mientras, desde la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) se aportaron sus propuestas para «mejorar» el plan de seguridad en la hostelería propuesto por la Xunta, según informa.

Su presidente, Alberto Varela, garantizó el compromiso de los ayuntamientos de aportar todos sus medios, aunque apeló a la necesidad de concretar más los mecanismos de coordinación y apoyo a las policías locales de los ayuntamientos gallegos, 2.290 agentes en total, para los más de 20.000 establecimientos de hostelería de Galicia.

Entre las sugerencias trasladadas, están incluir diversas modalidades de actuaciones que, según los medios disponibles en cada localidad, el grado de incumplimiento y las particularidades de cada ayuntamiento, se desarrollen periódicamente con intervenciones por sorpresa.