Plan de lucha contra el fuego: la Xunta no quiere pasar de 16.000 hectáreas quemadas

El Pladiga de 2022 incluye novedades, como la modernización del centro de coordinación de incendios en Santiago o la compra de nuevos drones para tratar de frenar los incendios en un verano que se prevé seco

Labores de extinción de un incendio en Folgoso do Courel en 2021

El Plan de Lucha contra los Incendios de 2022 apuesta por aumentar dispositivos para evitar que se superen las 16.000 hectáreas quemadas

Las temperaturas comienzan a subir en Galicia y la Xunta ultima el plan de lucha contra el fuego, el Pladiga, de 2022, que incluye novedades como la modernización del centro de coordinación de incendios, con sede en Santiago, un ligero aumento de videocámaras hasta alcanzar las 148 en toda la comunidad y la compra de nuevos drones. El Gobierno autonómico asume que habrá fuegos, pero se fija como objetivo que no ardan más de 16.187 hectáreas, cifra resultante de la media de la última década. Todo ello después de un 2021 en el que se quemaron 4.403 hectáreas, tercera cifra más baja en los últimos diez años.

Bajar de los 400 incendios

Como otras metas, la Consellería de Medio Rural se marca que haya menos de 411 incendios y que los fuegos sean de menos de 6,5 hectáreas de media. Se espera que el 70% no supere el tamaño de una hectárea de extensión.

Si se elimina el valor más alto y el más bajo de los últimos diez años, la Xunta establece como fin no superar las 12.223 hectáreas arrasadas a lo largo del actual ejercicio.

Además, otro objetivo es el de no superar las ocho situaciones de tipo 2 –aquellas que ponen en riesgo casas– declaradas (en 2021 solo fueron tres). El tiempo de reacción ante incendio se quieren reducir de 21 minutos, a la vez que se intentará bajar de las 4 horas y 17 minutos el periodo medio para terminar con los fuegos.

Renovación de dispositivos

De tal forma, el Pladiga recoge la apuesta por la renovación del Centro de Coordinación Central, situado en la capital gallega, con un nuevo sistema de visualización con 10 pantallas de 65 pulgadas –con mosaico LED continuo en el panel lateral–, que permitirá el despliegue de nuevas cámaras, las interacciones con el sistema Xeocode Lite –cuya versión se evolucionará–, la ampliación de la predicción meteorológica, así como vídeo en tiempo real de aeronaves y bases aéreas.

También se va a acondicionar un nuevo centro de coordinación provincial en Ourense, que permitirá visualizar en tiempo real todos los incendios de la zona. Contará con un lugar específico para el despliegue del Centro de Coordinación Operativa, área de reuniones y videoconferencias.

Más motobombas y depósitos de agua

Por su parte, las videocámaras aumentan de 142 (que ya cubría alrededor el 70% del territorio) a 148, con su emplazamiento en 74 localizaciones (tres más) por el territorio. Habrá nuevas cámaras con detección térmica, que permitirá «detectar puntos calientes incluso en situaciones de oscuridad total».

Asimismo, se comprarán 13 motobombas, se va a renovar el parque móvil de todoterrenos, se mejorará la red de puntos de encuentro y se modernizarán los equipos, como por ejemplo la dotación de ropa técnica de invierno para los bomberos forestales de las 282 brigadas.

Junto a esto, se destina más de un millón de euros a la creación de 26 nuevos depósitos de agua, que estarán repartidos por provincias: Pontevedra (9), Lugo (8), Ourense (5) y A Coruña (4).

Más allá de esto, se proseguirá con la labor de la unidad de investigación de incendios –abrió 242 diligencias de investigación en 2021, en un ejercicio en el que identificó a una docena de incendiarios–. Aquí, se fija el objetivo del incremento de la detención del número de incendiarios.

Nueva ley

Otro de los puntos que figura en este documento es el continuar con la elaboración de la nueva ley de lucha integral contra incendios, que «está previsto que pueda ser aprobada en 2022».

El texto abordará cuestiones como las figuras de los «paisajes cortafuegos», así como dar un impulso «decidido» a la gestión de las franjas secundarias –próximas a viviendas– mediante la actividad agroganadera y la plantación de frondosas.

Medios

Por su parte, el Pladiga mantiene de forma global el dispositivo de medios del año anterior. De tal forma, el documento de 2022 recoge en alto riesgo 19 medios aéreos de la Xunta y entre 8 y 9 del Estado, al igual que en 2021.

El dispositivo sigue con los 179 medios terrestres de la Xunta –como motobombas y maquinaria pesada–, si bien los aportados por los municipios y parques comarcales bajan a 197, los cuales eran 221 en 2021 –se observan menos motobombas municipales y del GES–.

Igualmente, se mantienen los más de 3.000 trabajadores de medios propios de la Xunta de Galicia, pero hay un descenso del total aportado por ayuntamientos, parques comarcales y municipales –disminuyen de 2.433 a 2.149–.