Portugal asegura que la luz no subirá y que tiene 815 millones para impedirlo

El Gobierno luso asegura que tiene un colchón de 815 millones de euros para que los precios récord de la electricidad no se noten en la factura durante todo 2022

Portugal endurece aún más las medidas de confinamiento para evitar los desplazamientos. EFE.

Portugal endurece aún más las medidas de confinamiento para evitar los desplazamientos. EFE.

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

Portugal lo está haciendo mejor. En 2015 tenía la electricidad más cara de Europa en relación con el poder de compra de sus ciudadanos, según los datos de Eurostat, pero desde entonces ha ido bajando de posición y cerró 2020 como la octava más elevada. Ahora, cuando el coste de la energía bate récords en el mercado ibérico, el Gobierno luso asegura que la subida no repercutirá en la factura de la luz en el mercado regulado.

«No habrá aumento del precio de la electricidad para los consumidores domésticos del mercado regulado durante 2022», aseguró el ministro de Medioambiente, João Matos Fernandes, en una comparecencia dedicada al problema eléctrico.  «Estamos en condiciones de tranquilizar a los ciudadanos y garantizar una gran estabilidad de precios», insistió. La previsión para el cierre de este año es que la factura se haya elevado un 1,6% respecto a diciembre de 2020, un incremento muy inferior al de España.

Una hucha de 815 millones para frenar las subidas

Esta cuestión no solo afecta a los hogares, sino también a los consumidores industriales, pues el Ejecutivo del país vecino insiste en que también se librará del encarecimiento de las facturas, al contrario de lo que sucede en España.  Las propuestas para rebajar el precio de la luz en Portugal se fundamentan en un colchón de 815 millones de euros, entre los que se incluyen 120 millones de los ingresos extra que está teniendo el fondo ambiental por el aumento del precio del carbono y del mayor número de licencias, y 110 de la contribución extraordinaria que paga el sector energético al Estado.

El Ejecutivo también cuenta con 100 millones que se ahorrará con el fin del sobrecoste de los contratos de adquisición de energía de la central a carbón de Pego -que cesa su actividad en noviembre- y otros 100 de la revocación del mecanismo de interruptibilidad.

También se prevé una plusvalía para el sistema eléctrico por la producción a base de renovables de 250 millones de euros, y se ha creado un «colchón» extra de 135 millones destinado a aliviar los precios de los clientes industriales.

Sin subidas en la tarifa regulada ni en el mercado libre

Estos 815 millones permiten, según el ministro, asegurar que no habrá subidas en 2022 en el mercado regulado, donde están el 15% de los clientes, y prever que tampoco las habrá en el libre, donde está el 85% restante. «Si los consumidores fueron al mercado no regulado fue porque encontraron ahí tarifas más ventajosas. Si por alguna razón el próximo año tuviese tarifas superiores, el cambio al mercado regulado está a distancia de una llamada o un email y es inmediato», dijo.

En Portugal las tarifas reguladas no están directamente ligadas al mercado mayorista como en España, sino que las establece la Entidad Reguladora de los Servicios Energéticos (ERSE), por lo que no se están sintiendo tanto los récords registrados en el mercado mayorista como en el país vecino.

Matos Fernandes aseguró además que la factura de la luz en Portugal no es más cara que en España. «Es una frase común decir que la electricidad en España es más barata que en Portugal. Es falso», afirmó, rotundo.

Economía Digital Galicia

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp