La alcaldesa Ada Colau con Pablo Iglesias en el acto de cierre de campaña de Unidas Podemos el pasado 8 de noviembre en Madrid. /EFE/ Emilio Naranjo

Colau sufre una escisión en sus filas por el pacto con el PSOE

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Sectores de los comuns próximos al independentismo abandonan los órganos ejecutivos de la formación de Ada Colau por el preacuerdo con el PSOE

Josep Maria Casas

Economía Digital

La alcaldesa Ada Colau con Pablo Iglesias en el acto de cierre de campaña de Unidas Podemos el pasado 8 de noviembre en Madrid. /EFE/ Emilio Naranjo

Barcelona, 20 de noviembre de 2019 (21:13 CET)

Una decena de dirigentes de Catalunya en Comú ha dimitido este miércoles de la comisión ejecutiva y del consejo de la formación que lidera Ada Colau. Discrepan del preacuerdo alcanzado con el PSOE para formar gobierno. Entre los críticos se encuentra la exdiputada en el Congreso Sònia Farré o el exdiputado en el parlamento catalán Joan Giner, adscritos a la corriente interna Desbordem y también a Anticapitalistas.

Se trata de un sector que sintoniza con el independentismo. Se refieren al “PSOE del 155” por el apoyo que los socialistas prestaron al PP cuando aplicó el artículo 155 de la Constitución. Y salen en defensa de las “presas políticas”, tal como llaman a los dirigentes independentistas condenados por la sentencia del procés.

En una carta abierta, los dimisionarios precisan que discrepan “en tres aspectos” que nunca se han debatido a fondo: el alejamiento del ideario, el “poco respeto” a los proyectos municipalistas de cambio y por el “inexistente papel” de los órganos de dirección.

Rechazo al PSOE

No esconden su disgusto por el acomodamiento de los principales dirigentes a las estructuras de poder. Consideran que se han distanciado del ideario del que se dotó Catalunya en Comú cuando se constituyó hace dos años: “hemos pasado de luchar contra la austeridad a aprobar el techo de gasto, de querer tumbar el régimen del 78 a ser socio minoritario del PSOE del 155, de defender el derecho a decidir de Cataluña a no apoyar la amnistía de las presas políticas (o ni siquiera a atreverse a llamarlas presas políticas en los comunicados) y todo a base de giros improvistos que se han decidido fuera de los órganos de gobierno”.

También critican que, desde Catalunya en Comú, se impulsasen listas en determinados municipios en los que ya existían proyectos municipalistas de cambio. Uno de estos municipios es Badalona, donde el sector crítico apoyó a la exalcaldesa Dolors Sabaté mientras el oficial presentaba a su propio candidato.

Incluso reprochan que se haya “primado mucho más los cálculos para la Diputación [de Barcelona, presidida por la socialista Nuria Marín] que los intereses de los vecinos y asambleas locales”.

La tercera gran discrepancia está en el papel de los órganos de dirección. Cargan contra el presidencialismo o autoritarismo en la toma de decisiones aunque no lo llamen por este nombre.

Mantienen que los órganos de dirección “no sirven para nada porque nunca han tenido capacidad para la toma de decisiones, especialmente en temas clave, reservando esta suerte a otros espacios de los que algunas solo podemos saber alguna cosa por los rumores”.

Ante estas discrepancias, indican que “nos cuesta reconocer el proyecto por el que nos hemos dejado parte de nuestra vida, mucho esfuerzo y mucha ilusión”. Insisten en que por esto han dimitido de sus cargos en los órganos ejecutivos de Catalunya en Comú.

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