El 9N se desmorona: dimite el miembro propuesto por ICV en la comisión de control

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PROCESO SOBERANISTA

Artur Mas acompañado por el resto de politicos pro-consulta / EFE

06 de octubre de 2014 (00:05 CET)

Los partidos pro consulta se conjuraron el pasado viernes para mantener la cara, el máximo de tiempo posible, asegurando que todos juntos harían lo posible para que los catalanes puedan votar el 9 de noviembre. Pero, sólo dos días después, se ha comprobado las dificultades para que eso pueda ser factible.

Uno de los siete miembros de la comisión de control de la consulta, el catedrático de Ciencia Política de la UAB, Quim Brugué, ha anunciado que abandona esa responsabilidad.

En su cuenta de twitter, el mismo día en el que se reunía por primera vez la comisión de control, desvelada por el diario digital Crític, Brugué, que fue propuesto por ICV, ha asegurado que su renuncia “es personal”, y que acepta las críticas. “Acepto todas las críticas, pero no puedo avalar una consulta que, a mi juicio, no ofrece garantías democráticas”, ha asegurado.

Y ha añadido, posteriormente, ante la reacción que ha provocado en las redes sociales, que “honestamente”, quería contribuir a la consulta, “pero no a cualquier precio”.

Un problema para la credibilidad de Mas

Ahora al President Artur Mas se le presenta un problema serio, porque es, desde los propios organismos que derivan de la ley de consultas, de donde surge el reproche y la desconfianza.

Sin esas “garantías democráticas”, no se puede realizar la consulta. Lo dijo el propio President, y lo ha hecho suyo el líder de ICV, Joan Herrera, que en las últimas semanas insiste en que se debe asegurar que los partidarios del ‘no’ a la consulta pueden concurrir en igualdad de condiciones.

Mas firmó el decreto de la designación de los siete miembros de la comisión el pasado jueves, y se consideró como un acto de reafirmación, a pesar de que la ley de consultas, de la que emanaba ese organismo, ya estaba suspendida por el Tribunal Constitucional. La comisión de control sería una especie de Junta Electoral, que debe velar por el buen funcionamiento del 9N.

El acto de los alcaldes

Brugué ha ido más allá. En su cuenta de Twitter también ha hecho referencia al acto de los alcaldes del pasado sábado con el President Mas en el Palau de la Generalitat. Aunque se presentaron, representando a casi el 90% del territorio catalán, para apoyar la consulta, con las mociones aprobadas en las distintas localidades, incluida Barcelona, a favor del 9N, acabaron reclamando dentro del Palau, junto a Mas, la independencia. Según Brugué, el mismo sábado, fue un acto cuestionable. “En un acto institucional con centenares de alcaldes se juega con la confusión entre el queremos votar y las proclamas de independencia”.

Ahora, con la dimisión de Brugué, también ICV deberá tomar una decisión. Porque no se entendería que siguiera apoyando a los partidos pro consulta, asegurando que el 9N se votará, cuando el miembro que propuso para la comisión de control entiende que ya no existen “garantías democráticas”.

El 9N se desmorona, pese a lo que verbaliza el President Mas, este mimso domingo, sobre que los catalanes podrán votar en la consulta.
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