El bloque constitucionalista catalán mide sus fuerzas

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PSC, PP, y Ciutadans respaldan el acto de Societat Civil Catalana sobre la Constitución, aunque todavía sin un proyecto en común

Miquel Iceta y Alicia Sánchez-Camacho en el acto de Societat Civil Catalana.

Barcelona, 04 de diciembre de 2014 (22:31 CET)

Hay otra Cataluña diferente a la que dibuja el movimiento soberanista. Un bloque de partidos que defienden la Constitución de 1978, y que desea afrontar cambios para dar respuesta a los retos de una sociedad que ha cambiado por completo. Esa otra Cataluña, sin embargo, también es muy plural en sus manifestaciones internas.

La entidad Societat Civil Catalana, en todo caso, logró este jueves que partidos como el PSC, PP, y Ciutadans, --también con la presencia de la dirección en Cataluña de UpyD-- respaldaran un acto conjunto sobre la Constitución con la participación del mundo académico.

Silbidos a Montilla, anécdota y síntoma


El punto en común de todos ellos, tanto de los partidos, como de los propios profesores y catedráticos, es el rechazo a la independencia de Cataluña. A partir de ahí las diferencias son sustanciales. Pero todos se mostraron dispuestos a iniciar un camino que podría fructificar en algunas alianzas de futuro.

El periodista Manuel Campo Vidal fue el moderador. Consciente de la pluralidad de los asistentes, tras las palabras de los impulsores de Societat Civil Catalana –Joan Ramon Bosch y Joaquim Coll-- Campo Vidal quiso arropar inicialmente a los socialistas. Se siente más identificado con ellos. Con el ex president José Montilla coincidió en la trinchera del antifranquismo en Cornellà, y tuvo unas palabras hacia él que fueron silbadas.

La lengua causa posiciones encontradas


Fue una anécdota, trufada de alguna otra –silbidos también para Victòria Camps por pedir que en el resto de España se tuviera más sensibilidad con la pronunciación de los nombres en catalán, como el de Artur Mas, que en Madrid se suele llamar Àrtur, o Arthur-- que evidenció que hay posiciones encontradas.

La lengua, la inmersión lingüística, provoca diferencias si la tradición política que se arrastra proviene de la izquierda catalanista, como es el caso del PSC, o del PP.

Nacionalidades y regiones


Todo eso es cierto. Quien mejor evidenció que el bloque constitucional camina por una senda que exige un gran equilibrio fue Manuel Ballbé. El catedrático de Derecho Administrativo defendió la normalización lingüística, y reivindicó la Constitución porque, precisamente, "diferencia nacionalidades y regiones", pero rechazó la "manipulación política del soberanismo" que, a su juicio, "salió derrotado el 9N, con un 2 de mayo en Cataluña, de ciudadanos que no quisieron participar y que fueron la mayoría.

Pero los partidos contrarios a la independencia han comenzado a caminar. Les une ese rechazo, y la idea de que se deben afrontar cambios, no únicamente para resolver el encaje de Cataluña en España, sino para afrontar los deseos de regeneración democrática de la sociedad catalana y española, según la profesora Montse Baras.

Reforma de la Constitución o reformas legislativas concretas


El cómo se afronten esos cambios es lo que les obliga a colaborar. Porque la división entre el PSC, que pide una reforma de la Constitución, y el PP que la rechaza y prefiere cambios legislativos concretos, también se produjo entre los diferentes expertos que participaron, desde Francesc de Carreras, a Joan Botella, Laura Freixa, Roberto Blanco, Ramón Punset, Teresa Freixes o el propio Ballbé.

Esas diferencias, de hecho, también existen en el bloque independentista, que desea romper con España, pero no sabe qué pasos dar, con una hoja de ruta distinta si se trata del proyecto de Artur Mas o de Oriol Junqueras.

Por ello, el acto de Societat Civil Catalana, que ha logrado situarse en el debate político catalán, con el apoyo ahora del PSC, podría ser un paso para que el bloque constitucional mida sus fuerzas con más determinación.

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