La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. EFE/Ballesteros

El Gobierno renuncia al impuesto a la banca

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El Ministerio de Hacienda retira la propuesta del impuesto a los beneficios bancarios que rechazaba de plano el sector

Barcelona, 24 de agosto de 2018 (10:46 CET)

El impuesto a la banca para sufragar las pensiones se cae del programa de gobierno de Pedro Sánchez. La que era una de las propuestas estrella del PSOE en materia económica cuando estaba en la oposición finalmente no se aprobará tras el rotundo rechazo del sector bancario. 

El viraje del Ministerio de Hacienda, que dirige María Jesús Montero, se produce después de que los máximos responsables de los principales bancos cargaran contra el impuesto. El consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, advirtió de que el esfuerzo para garantizar el estado del bienestar no debía recaer de forma específica sobre la banca.

Según El Confidencial, el PSOE ha propuesto a Podemos, uno de los principales defensores del impuesto a la banca, implantar la llamada tasa Tobin, un impuesto sobre las transacciones financieras que negocian los gobiernos de la Unión Europea desde hace años.

El Santander amenazó con deslocalizarse si se aprobaba el impuesto a la banca

Incluso el consejero delegado del Banco Santander, José Antonio Álvarez, aseguró que podría "repensar su estructura legal" en caso de aprobarse la tasa, declaraciones que dieron a entender que el banco se planteaba trasladar parte de sus sedes fuera de España si salía adelante el gravamen.

Además, las patronales de la banca española AEB y CECA alertaron de que una tasa de estas características afectaría a la solvencia de las entidades y no aportaría la recaudación esperada, cercana a los 1.000 millones de euros. Las dos organizaciones que representan al sector lamentaron también que el aumento de impuestos "generaría una desventaja competitiva a nivel europeo".

La tasa Tobin, en estudio en Europa desde 2013

La tasa Tobin, en cambio, no generará esta desventaja porque se aplicará en diez países europeos para evitar que las entidades se deslocalicen. La Unión Europea aprobó el impuesto en 2013 pero la falta de consenso hizo que un grupo de diez países, entre ellos España, decidieran seguir con el tributo en solitario. Cinco años después, todavía no han perfilado el nuevo impuesto: no han pactado ni las bases imponibles, ni los tipos, ni las deducciones. 

Podemos ha recibido el cambio de postura del Gobierno con incomprensión, según El Confidencial, porque en su opinión la banca debe contribuir al rescate de la Seguridad Social después de recibir ayudas del Estado durante la crisis económica. Los votos de la formación morada son imprescindibles para que el PSOE saque adelante el techo de gasto rechazado por el Congreso en julio, así como los Presupuestos de 2018.

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