El impacto de Mas en Estados Unidos: varapalo desde las páginas de 'Forbes'

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PROCESO SOBERANISTA

Redacción

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en la entrada de la Delegación del Gobierno catalán en Nueva York
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en la entrada de la Delegación del Gobierno catalán en Nueva York

en Barcelona, 10 de abril de 2015 (11:01 CET)

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, regresa este viernes de Estados Unidos, donde ha estado vendiendo el proceso soberanista desde el pasado miércoles. Emprende el retorno con el eco del varapalo que le llega desde una de las publicaciones más prestigiosas del país: la versión estadounidense de Forbes.

El especialista en política internacional Daniel Runde asegura en el artículo Catalonia and the costs of independece (Cataluña y los costes de la independencia), publicado el mismo día en que el presidente catalán aterrizó en EEUU, que una "ruptura potencial de España por Cataluña no interesa ni a Estados Unidos, ni a Europa, ni a España y, en última instancia, ni a la propia Cataluña".

El coste económico de la independencia

El torpedo en la línea de flotación del objetivo del Mas no termina aquí. Forbes acusa "a los líderes catalanes, incluido el presidente" de "fallar al presentar de forma honesta estos costes [los económicos] a la ciudadanía". Señala que Cataluña debería asumir una "parte significativa" de la deuda pública española, tendrían problemas para continuar en la zona euro y viviría un "éxodo de multinacionales y empresas españolas a otras regiones del país".

Incluso apunta que el Gobierno de la Generalitat podría usar el "debate nacionalista" para "conseguir concesiones de Madrid". "Es un juego peligroso", alerta.

La publicación elude al descalabro electoral de Mas en 2012, una señal del fracaso de su envite nacionalista. Destaca que el "mentor político" del presidente, Jordi Pujol, "puede ser la razón del fracaso de la independencia" por el escándalo de corrupción de su familia.

Fallos en España

Forbes no reparte sólo entre la clase política catalana. La publicación también se muestra muy crítica con los líderes políticos en Madrid: "No existe un Gordon Brown (Escocia) español ni un Jean Chretien (Quebec) catalán", apostilla.

Runde asegura que los partidos estatales "por desgracia no han aportado argumentos a favor de continuar unificados". Sólo distingue una voz que ha trabajado en este sentido: la del rey Felipe VI.
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