Elsa Artadi en el parlamento catalán rodeada de lazos amarillos. Es la nueva consejera de Presidencia y portavoz del gobierno de la Generalitat. /EFE/ Quique García

Puigdemont blinda su peso en el Govern con la consejera y portavoz Artadi

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Elsa Artadi acumula poder político como consejera de Presidencia de la Generalitat y portavoz del gobierno de Quim Torra

Josep Maria Casas

Economía Digital

Elsa Artadi en el parlamento catalán rodeada de lazos amarillos. Es la nueva consejera de Presidencia y portavoz del gobierno de la Generalitat. /EFE/ Quique García

Barcelona, 30 de mayo de 2018 (04:55 CET)

Elsa Artadi será consejera de Presidencia y, al mismo tiempo, portavoz del gobierno de la Generalitat. Carles Puigdemont prefirió a Quim Torra como presidente, pero situó a Artadi, su fiel escudera, en un puesto estratégico. Durante meses, su nombre sonó como presidenta, pero el cargo de consejera-portavoz no es un premio de consolación: en realidad, es lo que ella quería.

Como titular de Presidencia, coordinará la acción política de la Generalitat y, como portavoz, dará la cara por el gobierno catalán y también por Puigdemont. Este último gana influencia en el nuevo ejecutivo catalán con el nombramiento de Artadi.

El Pdecat recela de Artadi, pese a que formó parte de su ejecutiva y de que, incluso, coordinó el año pasado su ponencia ideológica. Artadi se dio de baja en el Pdecat –el único partido en el que ha militado, ya que nunca lo hizo en la desaparecida Convergència– hace tan sólo unos meses, precisamente para ser la directora de la campaña electoral de Junts per Catalunya. En el partido de Marta PascalDavid Bonvehí y Neus Munté la consideran una especie de traidora.

Cumplirá 42 años el próximo agosto. Su currículum académico es exquisito: una licenciatura en económicas por la Pompeu Fabra y un doctorado por Harvard –por cierto, gracias a una beca de la Fundación La Caixa–. Ha sido profesora en Harvard, en la Bocconi de Milán y también en otra universidad de China.

Elsa Artadi tiene tres mentores: Andreu Mas-Colell, Xavier Sala i Martín y Carles Puigdemont

Andreu Mas-Colell la fichó en 2011 como asesora de la consejería de Economía. Dos años después, la nombró directora general de Tributos y Juego de la Generalitat –se encargó de poner el marcha La Grossa, la lotería catalana de fin de año– y, posteriormente, secretaria de Hacienda. El anterior gobierno de Puigdemont la colocó de directora de Coordinación Interdepartamental con un sueldo de cerca de 90.000 euros brutos anuales.

En la Generalitat ha hecho carrera a la sombra de Mas-Colell. Sin embargo, también se la considera muy influida por Xavier Sala i Martínel economista de las chaquetas chillonas. Incluso es la traductora de uno de sus libros, Apuntes de crecimiento económico.

Se separó hace cuatro años del arquitecto Alberto Arraut, sobrino del exalcalde Xavier Trias, y es la actual compañera del abogado Heribert Padrol, exdelegado de la Agencia Tributaria en Cataluña y exdiputado de CiU (2000-2002).  De sus aficiones, ella misma explica que le gusta correr, pintar y el yoga. Incluso se dejó fotografiar por Pedro Madueño para La Vanguardia practicando asanas (posiciones de yoga) en su segunda residencia de Sitges. Asegura que se relaja con el yoga.

De buena posición social y económica. No es una radical. Ni siquiera se ha prodigado en declaraciones independentistas, pese a que la Guardia Civil la ha incluido en su lista de investigados. En su entorno se asegura que no está dispuesta a ser una simple correa de transmisión del actual refugiado en Alemania para ejecutar sus órdenes en la Generalitat. No obstante, si está donde está es por Puigdemont.

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