El exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, y el expresidente Carles Puigdemont. EFE

ERC se plantea proponer a Junqueras en lugar de Puigdemont

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ERC medita sus cartas para forzar una inflexión en las negociaciones sobre la investidura y el plan de gobierno

Barcelona, 16 de febrero de 2018 (04:55 CET)

El pulso que mantienen Junts per Catalunya (JpC) y ERC atraviesa un compás de espera, pero los negociadores de ambas formaciones mantienen a sus estrategas en guardia. Los republicanos insisten en que no tienen ningún problema en conceder un papel simbólico a Carles Puigdemont, pero no están dispuestos a dotarlo de poderes para dirigir la Generalitat desde Bruselas, tal y como exige el líder huido. Puigdemont se resiste a ser un presidente de adorno y en ERC no descartan usar a su mejor comodín para forzar un cambio de ritmo en las negociaciones.

Una fuente de ERC explica así uno de los razonamientos que está sobre la mesa de los republicanos en estos momentos. "¿Usted, señor Puigdemont, no dijo que esto iba de restitución del anterior gobierno? Pues, si es así y usted no puede ser el presidente de la Generalitat -porque no lo puede ser-, el número dos de ese gobierno era Oriol Junqueras", argumentan en ERC.

Y siguen: "Hay precedentes de que se puede investir a una persona que está en prisión. Y, según cómo, puede ser incluso un acelerador para que lo saquen de la cárcel porque está en prisión preventiva. Todo esto pondría a los dirigentes de Junts per Catalunya muy nerviosos porque tendrían que decir que 'no' públicamente a votar a Junqueras".

Investir a un encarcelado

Lo cierto es que en JpC tienen muy presente que alguien encarcelado (sin sentencia firme) puede aspirar a la presidencia de la Generalitat. Y, por eso, no pierden de vista a Jordi Sànchez, el número dos de la candidatura de JpC que permanece en Soto del Real. Su principal virtud es que es un hombre de consenso entre Puigdemont y el Pdecat. Es más, el hecho de ser un dirigente encarcelado también es visto por Puigdemont como una oportunidad por Puigdemont para violentar el choque con las instituciones del Estado, ya que es muy posible que Sànchez sea inhabilitado para un cargo público si es procesado por delito de rebelión. Inhabilitar a Sànchez siendo presidente de la Generalitat supondría agudizar la crisis catalana, que es precisamente lo que busca Puigdemont.

ERC, por el momento, permanece a la espera. Antes de su siguiente movimiento, deben completarse las declaraciones ante el Tribunal Supremo (Marta Rovira declara el próximo lunes, 19). Pero el partido de Junqueras sigue dándole vueltas a cómo desbloquear las conversaciones. Los republicanos son perfectamente conscientes de qué respondería JpC en el caso de proponer a Junqueras como presidente. "Nos vendrán con que ganaron las elecciones, pero todo va a depender de la habilidad de cada uno para jugar sus cartas", pronostican.

Los movimientos extramuros del soberanismo

Pero la partida no se disputa únicamente entre dos jugadores. Ciudadanos salió este jueves de su letargo y anunció que forzará un pleno extraordinario para abordar la situación política en Cataluña. El grupo de Inés Arrimadas tiene suficiente peso parlamentario para hacerlo y conseguiría llevar al hemiciclo las contradicciones entre JpC y ERC. Ahora bien, lo que no conseguirán es poner en marcha la cuenta atrás para unas elecciones, ya que, en un principio, este reloj sólo se pondrá en marcha con una votación fallida de investidura.

 

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