Puigdemont ocultó estudios que veían inviable la independencia. En la imagen, un cartel electoral de Carles Puigdemont en una manifestación en apoyo a Òmnium. Foto: EFE

ERC y la CUP se unen para forzar a Puigdemont a mover pieza

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Puigdemont continúa perdiendo apoyos y recibiendo presiones para apartarse del camino y para que designe a un presidenciable que pueda ser investido

Marcos Pardeiro

Economía Digital

Puigdemont ocultó estudios que veían inviable la independencia. En la imagen, un cartel electoral de Carles Puigdemont en una manifestación en apoyo a Òmnium. Foto: EFE

Barcelona, 16 de marzo de 2018 (04:55 CET)

ERC y la CUP –e incluso el Pdecat, aunque de forma soterrada– han intensificado su estrategia para que Carles Puigdemont se aparte definitivamente del camino y renuncie al acta de diputado para facilitar una mayoría soberanista operativa en el Parlament. Las presiones se dirigen formalmente a Junts per Catalunya (JpC), pero el verdadero destinatario de todas ellas es Puigdemont.

El expresidente y el entorno que le rodea se han ido desdiciendo de todas sus promesas. Prometió que volvería de Bélgica y no será así. Prometió que él, y sólo él, era el único plan para convertirse en presidente de la Generalitat. Y tampoco, ya que designó a Jordi Sànchez como heredero.

Y, finalmente, su escudero y confesor en Bruselas, el exconsejero de Salud Toni Comín, aseguró hace escasos días que "en ningún caso" se han planteado (ninguno de los dos) renunciar al acta de diputado. Pero lo cierto es que Puigdemont ha comenzado a moverse en esta dirección, aunque poco a poco, ya que quiere apurar sus posibilidades.

Un líder sin ascendencia

No son horas sencillas para el líder huido a Bélgica. En los últimos días ha comprobado que su ascendencia ha ido disminuyendo poco a poco y ha recibido un contundente mensaje de su partido: hay que evitar la repetición de elecciones porque significaría tanto como perder la mayoría soberanista.

El Pdecat mantiene importantes discrepancias con la estrategia que está siguiendo Puigdemont, pero está limitando sus ofensivas para no proyectar la enorme división que existe en el seno de Junts per Catalunya. Sus adversarios, en cambio, han visto una ocasión magnífica para forzar la máquina.

ERC se harta de que Junts per Catalunya pida tiempo

ERC fue este jueves al grano y despreció "el tiempo" que pide Junts per Catalunya para resolver la situación. "Necesitamos un gobierno que se ponga a trabajar ya. Apoyaremos el nombre que nos propongan, como ya hemos hecho con la candidatura de Jordi Sànchez", apremió la secretaria general de ERC.

Más contundente incluso fue la CUP, al sugerir a JpC que Puigdemont y Comín dejen sus actas de diputados. De esta forma, recordó el diputado de la CUP Vidal Aragonès, Junts per Catalunya y ERC tendrían los votos suficientes para lograr una investidura efectiva, puesto que los huidos serían sustituidos por dos diputados con derecho a voto y harían valer sus 66 escaños. La CUP, prometió Aragonès, se abstendrá.

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