El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. /EFE/Dafne Pérez
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El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, carga contra el plan del Gobierno de impulsar las enmiendas a la reforma laboral antes de convocar elecciones

Barcelona, 23 de febrero de 2019 (19:51 CET)

Antes de la convocatoria electoral, el Gobierno de Pedro Sánchez impulsará una última vez las enmiendas a la reforma laboral del PP. La contrarreforma laboral exprés a la que apunta el Ejecutivo socialista supone modificaciones sobre regulación laboral y pensiones, y nuevas medidas contra la brecha salarial de género y la ampliación del permiso de paternidad, entre otros asuntos.

Con una convocatoria electoral para el 28 de abril encima, no es momento de hacer reformas, especialmente si el Gobierno tiene que recurrir a decretos, opinan desde la CEOE. "Esto no es diálogo social, esto es arrollar", dijo a La Vanguardia el presidente de la confereración, Antonio Garamendi. Es "precipitado y electoralista", zanjó en otra conversación también publicada este sábado por El Periódico.

Las declaraciones de Garamendi se suman a las hechas por las juntas directivas de la CEOE y Cepyme, que el pasado miércoles mostraron su preocupación por el anuncio de la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, de cambiar diversos aspectos de la reforma laboral de 2012.

Garamendi (CEOE): "Estas cuestiones se pueden abordar después de las elecciones"

El presidente de la CEOE afea a Sánchez que "cuestiones fundamentales se aborden ahora, en pleno proceso electoral", y tildó de "gravísimo" lo que proyecta el Gobierno. Además, cree que legislar por decreto es un "abuso" en el que no hay "derecho de audiencia". Y dijo que está dispuesto a hacer concesiones en la regulación de las subcontratas y el registro horario de jornada

Pero se opone a ampliar la vigencia de los convenios de negociación y la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa, al considerar que van en contra de "la filosofía de CEOE". "Lo que pensamos es que estas cuestiones se pueden abordar tranquilamente después de las elecciones, a partir de mayo o junio", agregó.

Pero además del fondo, a Garamendi le preocupa la forma. Estas medidas "ni son excepcionales ni son urgentes", pero "el decreto es como un contrato de adhesión en el que no se puede cambiar nada; o te lo comes o no". Si el Gobierno las presentase a través de "un proyecto ley", sería "algo de lo que se podría hablar", pero así no, matizó.

De cara a las elecciones, dijo: "No voy a hablar de política", pero espera "estabilidad y moderación" en el próximo Gobierno. "Solo diré que a los empresarios todo lo que sea moderado nos gusta y todo lo que sean extremismos no nos gusta", comentó, sin entrar a valorar si un Gobierno apoyado por Vox cumpliría con el requisito de la "moderación".

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