Miles de manifestantes ante el aeropuerto de Barcelona el lunes 14 de octubre de 2019, en una protesta convocada por los CDR y Tsunami Democràtic por la sentencia del 1-O. Foto: EFE/QG

Los CDR y Tsunami Democràtic querían enfrentarse al ejército

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Los CDR urdieron un plan para ocupar el aeropuerto de Barcelona y provocar una intervención militar, según una conversación intervenida

Economía Digital

Miles de manifestantes ante el aeropuerto de Barcelona el lunes 14 de octubre de 2019, en una protesta convocada por los CDR y Tsunami Democràtic por la sentencia del 1-O. Foto: EFE/QG

Barcelona, 07 de noviembre de 2019 (18:04 CET)

"Sería una victoria, el Ejército aquí". Así hablaban miembros de los llamados Comités de Defensa de la República (CDR) en las fechas previas al "día D" o, lo que es lo mismo, el día en que se publicó la sentencia del procés. El Tribunal Supremo finalmente condenó a entre 9 y 13 años de cárcel a los líderes del 1-O el pasado 14 de octubre, y de manera inmediata la plataforma Tsunami Democràtic –en connivencia con los CDR– convocó una manifestación masiva en el aeropuerto de Barcelona, previendo que una ocupación de esa infraestructura provocaría la intervención del ejército.

Esta era la hoja de ruta de los CDR para responder a la sentencia, según consta en el sumario de la causa abierta en la Audiencia Nacional contra integrantes de la organización independentista acusados de terrorismo. Las transcripciones de las conversaciones de los imputados en los meses previos a las detenciones, intervenidas por los investigadores del caso, desvelan un presunto plan para realizar una gran acción el "día D" en el Aeropuerto del Prat, en la que mediaran tantas personas que los Mossos d'Esquadra no tuvieran capacidad para actuar y tuviera que entrar el Ejército.

La imagen de la invervención militar no fue posible, aunque aquel día marcó el comienzo de una semana de lamentables disturbios en diferentes ciudades catalanas, especialmente en Barcelona. Miles de personas colapsaron los accesos del aeropuerto el día 14, y otras miles se movilizaron en marcha lenta hacia el Prat para llevar el tráfico a mínimos. "Que nos desaloje el Ejército", anhelaba uno de los imputados tres semanas antes de los hechos. "Sería como el 1 de octubre (de 2017, día del referéndum ilegal)", añadió, aunque realmente el 1-O solo intervinieron Policía Nacional y Guardia Civil.

Los CDR y Tsunami Democràtic presuntamente se habrían inspirado en una acción similar acontecida en las mediáticas protestas de Hong Kong. "Cortar el aeropuerto" era el objetivo, de forma que fuera "necesario enviar al Ejército", según dijeron los detenidos en las conversaciones intervenidas. Para lograrlo debían asegurarse no solo que miles de personas (manejaban la cifra de 10.000 participantes) se apuntaran a la protesta espontánea, sino también que las instalaciones se mantuvieran siempre llenas de concentrados. Para ello proponían incluso hacer "turnos" entre los huelguistas.

"La única forma de desalojarnos es que venga el Ejército, ¿sabes? Los Mossos no actúan, con 10.000 personas ya ni actúan", dijo uno de los detenidos en la misma conversación. Cuatro días después, en el marco de la "operación Judas", la Guardia Civil detuvo a varios miembros de los CDR a los que ahora se ha acusado de terrorismo y fabricación de explosivos, entre otros delitos.

Quim Torra se desmarca de los CDR detenidos

Este miércoles, otra filtración del sumario de la investigación a los CDR desveló que, supuestamente, el departamento de Presidencia de la Generalitat les había contactado para organizar un asalto al Parlament catalán que consistiría en la ocupación del recinto por parte de los independentistas y el president Quim Torra, quien, al cabo de una semana, declararía la independencia de la "república". Las conversaciones intervenidas también daban a entender que el predecesor de Torra, Carles Puigdemont, también formaba parte del plan de ocupación de la cámara catalana.

Y este jueves, Torra ha desmetido cualquier vínculo con estos CDR. "Ante las informaciones publicadas estas últimas horas a raíz de la apertura del secreto de sumario de la 'operación Judas', instruida por la Audiencia Nacional, el presidente de la Generalitat las desmiente y no les da ningún tipo de credibilidad", ha dicho en un comunicado la oficina del president. Además, Torra "pide que se aclare bajo qué condiciones se han producido las declaraciones de los detenidos de este caso y exige que se preserve su derecho de defensa", según el mismo comunicado.

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