Mas advierte de que “sin Convergència, todo se hundirá”

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CONSEJO NACIONAL DE CDC

Artur Mas en el Consell Nacional de CDC

06 de septiembre de 2014 (15:26 CET)

Convergència quiere seguir. Son muchos cargos en la administración, muchos militantes que se han dejado la piel en el pasado, muchos cuadros que confían en algunos valores que ha defendido el partido a lo largo de los años.

Y el President Artur Mas quiere pasar página, de forma contundente, al caso Pujol, liderando el proceso soberanista hasta el final, hasta donde pueda.

El consejo nacional de Convergència Democràtica, que ha permitido también la asistencia de militantes del partido, ha ratificado a una nueva dirección.

Partido independentista

El encuentro, en el Palau de Congressos de Barcelona, ha servido para tratar de realizar una catarsis colectiva, para seguir adelante con algunas cosas muy claras a partir de ahora: Convergència es un partido independentista, o que quiere, en todo caso, “el paisaje de la libertad”, como ha asegurado Artur Mas.

El presidente de Convergència también ha constatado que el partido debe seguir “aunando sensibilidades difererentes”, lejos de etiquetas ideológicas. Y, principalmente, Mas ha querido trasladar un mensaje: “Convergència es la viga maestra del proceso, no la única viga, pero si la principal, y sin CDC el conjunto se hunde”.

Serio reproche a ERC

Con cánticos en el consejo nacional de “independencia”, que ya no pueden ofrecer ninguna duda sobre qué defiende y en qué espacio se quiere mover el partido que fundó Jordi Pujol, Mas ha arremetido, sin citarla en ningún momento, contra Esquerra Republicana.

Mas es consciente de que se ha abierto una puja sobre los posibles derribos de CDC, que, tras el caso de Jordi Pujol, tiene muy complicado el futuro. Pero el líder de Convergència ve una posible esperanza: la solidez de sus militantes, la fuerza de un partido que gobierna en buena parte del territorio, y que aspira “a la libertad de Cataluña”.

Y Convergència quiere dar la batalla. “Nuestro punto débil es la falta de unión, la falta de consenso, y la consecuencia directa del cálculo partidista no es estar en el Govern o en la oposición, sino hundir al país, y cada uno tiene su responsabilidad”, ha asegurado, provocando fuertes aplausos.

Ser un actor, no un espectador

Pero Mas no se ha quedado ahí. Tras asegurar que Convergència se ha llevado todos los golpes, al gestionar la crisis económica, y hacer frente “al plan de desmantelamiento del autogobierno” por parte del PP, Mas ha emplazado de nuevo a Esquerra a hacer algo más, y también a los propios que dudan del proceso, y que, desde dentro de CDC, pueden provocar que descarrile.

“Estamos en el momento decisivo, y no se saldrá adelante si se está sentado en la barra de un bar, tomando un café y escuchando una música ambiental, con la televisión encendida”, ha sentenciado. “Hay que ser actores, y no meros espectadores”, ha añadido.

Alabanza de Mas al PSC

Convergència está viva, por ahora. La conjura de Mas y la nueva dirección confía en ello, con Josep Rull como coordinador general, que ha invocado a Nelson Mandela para “resistir y perservar”.

Mas, sin embargo, ha querido destacar el papel de algunos partidos, en concreto del PSC, que pueden ser decisivos a medio plazo. El President ha alabado que “algunos partidos catalanes, a pesar de no estar de acuerdo con la consulta, han rechazado ese frente del PP favorable al no, y eso hay que destacarlo y tenerlo en cuenta”, ha afirmado.

Se refería a ese frente que la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha ofrecido a Unió, al PSC, a Ciutadans y a UPyD para ir en contra de los soberanistas. “Sería una buena noticia que se creara un frente del no a la independencia, porque significaría que quiere votar, y nosotros somos antes que nada demócratas, pero no aceptaremos que se cree un frente en contra de que se pueda votar”, ha clamado, obteniendo, de nuevo, grandes aplausos y vítores a favor de la independencia.

Mas ha querido destacar, con ello, las palabras de Miquel Iceta. El primer secretario del PSC ha rechazado esa oferta, al entender que "lo que hay que hacer es establecer puentes, no crear un frente contra otro".

Conjura en marcha, hacia el 9N

La conjura para que Convergència pueda seguir existiendo sin Jordi Pujol está en marcha. Mas ya ha decidido seguir pase lo que pase. La imagen de este sábado quedará en el recuerdo. En ninguna de las filas de la dirección, ante los militantes, había ya ningún miembro de la familia Pujol. Ha quedado desterrado.

La otra conjura, al margen de Pujol, es contra Esquerra, para que, a pesar de compartir objetivo nacional, no desbanque al partido que fundó Pujol, y pase a ser la nueva fuerza hegemónica de Cataluña más pronto que tarde.
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