Mas esgrime la convocatoria adelantada de Rajoy para evitar el 27S

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ESTRATEGIA NACIONALISTA

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, saluda a Carme Forcadell.

Barcelona, 27 de abril de 2015 (22:32 CET)

Cargarse de razones. Es lo que intenta el President Artur Mas para aplazar las elecciones que él mismo fijó, contra todo pronóstico, para el 27 de septiembre.

El hecho de que el movimiento soberanista no pueda mantener el ritmo de los últimos meses –pese a haber llenado el pasado viernes el Palau Sant Jordi con algunos apuros--, de que los sondeos ofrezcan una mayoría absoluta por los pelos a la suma de CiU, ERC y la CUP, ha provocado un mar de dudas en el President.

Máxime cuando algunos dirigentes de Convergència le han aconsejado que se lo piense dos veces, y que sólo después de las elecciones municipales, y tras comprobar, de nuevo, si hay agua en la piscina, siga adelante.

Y uno de los argumentos que desde Convergència se ha filtrado es que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quiere adelantar las elecciones generales al 27 de septiembre, para hacerlas coincidir con las catalanas. En ese caso, Mas se lo pensaría. "La convocatoria del 27S no sólo depende de mí", aseguró la pasada semana, justo después de dejar la fecha electoral en el aire en una entrevista en El Punt/Avui televisió

El silencio de Rajoy

Rajoy tiene en su mano, efectivamente, el poder de convocar las elecciones generales. Pero fuentes del PP rechazan que el jefe del Ejecutivo haya dado pie a esas interpretaciones. Es su silencio el que da alas a algunos dirigentes para airear sus propios deseos, pero los que conocen al "Presidente" dan por hecho que, en todo caso, tratará de alargar al máximo la legislatura, dentro de los límites legales que tiene a su disposición.

¿Entonces, quién ha comenzado a dejar entrever los posibles planes de Rajoy? Es el propio entorno del President, que busca una lista de objecciones para aplazar el 27S.


Junqueras, por la doble cita electoral

Uno de los argumentos es ese, que Rajoy decida adelantar unos meses las generales. Mas, siguiendo la estela de Jordi Pujol, se negaría a que las elecciones al Parlament, concebidas esta vez como un plebiscito sobre la independencia, coincidieran con las elecciones generales, en las que se juega un nuevo mapa político en España. La propia presidenta de la ANC, Carme Forcadell, suscribió la pasada semana el argumento de Mas.

No lo ve de la misma manera Oriol Junqueras, el presidente de Esquerra, quien, en una entrevista también en El Punt/Avui televisió aseguró este lunes que no vería un problema que el 27S se convirtiera en una doble cita electoral. Junqueras quiere las elecciones catalanas, y espera que Mas no se desdiga.

Los resultados de Barcelona

Pero Mas tiene más argumentos, aunque los dirigentes consultados de Convergència entienden que no le quedará más remedio que convocar el 27S. Y es que el President tendría una buena excusa, al margen de la decisión de Rajoy, en los resultados de las elecciones municipales, y, principalmente, en la gestión de esos resultados.

El objetivo es mantener la alcaldía de Barcelona, y si se pierde, porque Esquerra Republicana opta por un acuerdo con las fuerzas de izquierda –será determinante si Barcelona en Comú, liderada por Ada Colau, tiene más votos que Xavier Trias-- Mas se replantearía todo el guión del proceso soberanista.

El problema del PP es otro. Las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo pueden resultar una debacle. Pero Rajoy, salvo una sorpresa que iría en contra de su propia personalidad, quiere cerrar la legislatura hasta el final, confiado únicamente en el crecimiento económico, y en el lento, pero constante descenso del número de parados que se registrará en los próximos meses.  

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